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Asociación Campesina de Arauca |
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Carta desde la cárcel Mazmorras del régimen Reclusorio Nacional
de Mujeres El Buen Pastor
Per Bregengaard, alcalde de Copenhague Apreciados señores,
Quiero manifestar a ustedes que este hermoso reconocimiento hecho por el gobierno y las organizaciones sociales y sindicales en representación del pueblo danés, es para mí y para todas las comunidades campesinas de Colombia y para todos los dirigentes sociales, cívicos, populares y campesinos que hoy somos víctimas de una de la más duras etapas del terrorismo de Estado en nuestro país, una gran voz de aliento, que traspasa las herrumbrosas rejas tras las cuales el régimen uribista pretende acallar nuestra justa voz de protesta. Este es, sin lugar a dudas, un reconocimiento al esfuerzo del heroico pueblo de Colombia, que a pesar de las aberraciones que ha sufrido de parte de la burguesía nacional en cabeza del régimen fascista y totalitario encarnado en el presidente Álvaro Uribe Vélez, sus fuerzas jurídico-represivas estatales y paramilitares y de los desmanes del imperialismo mundial con Estados Unidos al frente. Nos permite decir que somos hoy más que nunca un pueblo heroico que resiste en medio de tanta adversidad y atropello, que somos un pueblo de tradición libertaria como hijos de Bolívar, un pueblo digno que no renuncia a pesar de la ignominia al sueño de una Colombia diferente, una patria auténticamente democrática, soberana, libre y con autodeterminación, pero sobre todo una Colombia donde quepamos todos y donde exista una verdadera paz fundamentada en la justicia social. El gesto de ustedes es para mí, mis compatriotas y mis compañeros de infortunio muy esperanzador. Es muy alentador contar con el apoyo y reconocimiento de organizaciones, personas y pueblos que, aunque en la distancia del otro lado del mundo, se preocupan y nos acompañan solidariamente en estas horas aciagas de la horrible noche que cubre y enluta a Colombia. Pero sobre todo es un inigualable gesto de ternura, que es la solidaridad de los pueblos, para con nuestra justa causa de encontrar la paz para nuestras comunidades y nuestro sufrido país. Quiero en nombre de todos los campesinos olvidados de nuestro país, de los millones de desplazados del campo por la inhumana violencia oficial y paraestatal colombiana, en nombre de los miles de asesinados extrajudicialmente por el régimen, en nombre de sus viudas y sus chiquillos huérfanos, en nombre de los cientos de desaparecidos, de los torturados, de los perseguidos y judicializados, de los exiliados, de los indígenas atropellados y violentados, de quienes hoy estamos encarcelados por el regimen y de los millones de hombres y mujeres humildes y trabajadores explotados y perseguidos por la paranoia y desesperación del decadente modelo económico y social imperante en Colombia, agradecer tan importante reconocimiento a nuestra labor, quiero en nombre de mi querido pueblo de Colombia reiterarles que no renunciaremos a nuestra lucha y nuestros sueños, que hoy más que nunca tienen vigencia y que ello nos compromete como patriotas a seguir de pie y con mucha mas dignidad en la búsqueda de la libertad y la paz para nuestra patria. Por último les hacemos un especial llamado para que nos sigan acompañando con su solidaridad, acompañamiento efectivo y su gran labor de denuncia en los atropellos que hoy agobian al país. Su apoyo nos recuerda que no estamos solos y que nuestros esfuerzos y sacrificios y los de millones de colombianos que han aportado hasta sus vidas y su libertad a esta causa no serán en vano. Con los más profundos afectos, físicamente encarcelada pero con la esperanza, la dignidad y los sueños más libres que nunca para seguir en nuestra lucha por la libertad, pues finalmente estos jamás los podrán meter tras las rejas. Más libre que nunca, Luz Perly Córdoba Mosquera |