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Si San José de Apartadó se militariza, nos vamos por Comunidad de Paz San José de Apartadó
La Comunidad de Paz de San José de Apartadó denuncia públicamente los ataques constantes de que venimos siendo objeto a partir de la denuncia realizada sobre la autoría de la masacre de ocho personas, entre ellas Luis Eduardo Guerra, líder de nuestro proceso. A través de mentiras y montajes, los medios de comunicación han tergiversado la verdad de lo sucedido, haciendo eco en las declaraciones del gobierno colombiano que ha negado de plano toda responsabilidad de la fuerza pública. Como lo habíamos denunciado anteriormente, se están haciendo todas las acciones posibles para llevar a la militarización de San José. En el día de hoy, 8 de marzo de 2005, vimos con preocupación en noticieros de cubrimiento nacional las declaraciones del ministro de Defensa y del Comandante de las Fuerzas Militares en el que fueron muy enfáticos: o la Comunidad de Paz de San José acepta a la fuerza pública o se acaba el proceso. Estas declaraciones anuncian la militarización del casco urbano de San José. Nuestra posición de convivencia pacífica, de decir "no" a la guerra, no nos permite convivir con ningún actor armado. La fuerza pública ha tomado parte de tantos ataques en nuestra contra (hostigamientos, amenazas, saqueos de veredas, bombardeos, asesinatos, masacres) y ética y moralmente no tenemos más opción que decir: No vamos a convivir con nuestros victimarios. El Estado colombiano está decidido a acabar con el proceso de la Comunidad de Paz de San José. Pero nosotros vamos a seguir resistiendo, a pesar de ello. Si la militarización es un hecho, estamos decididos a desplazarnos. La voluntad de la comunidad es firme. Pero ese va a ser un paso difícil en que vamos a necesitar de toda la solidaridad posible. Por ello pedimos no sólo la presión nacional e intermacional para que no se dé la militarización de San José. Pedimos la presencia de organizaciones nacionales e internacionales en San José para detener esta amenaza o para ser testigos del accionar de la fuerza pública y para acompañarnos en un eventual desplazamiento. Nosotros como comunidad estamos decididos a seguir adelante a pesar de tantos ataques. Los ideales de nuestros compañeros asesinados siguen vivos en nosotros y cada día de resistencia pacífica es una muestra de que su muerte no fue en vano y de que los victimarios no lograron su objetivo: arrasar con cualquier posibilidad de una sociedad más justa para todos. |