Masacre en Bolivia

Fuerzas combinadas del ejército y la policía sembraron este sábado muerte, dolor y luto en el Altiplano boliviano. Atacaron a tiros a campesinos que bloqueaban caminos, liderados por Felipe Quispe.

"Se han entrado a las casas y no han respetado ni a las mujeres ni a los niños", denunciaron pobladores de Warizata e Ilabaya, víctimas de la masacre que dejó un saldo inicial de cinco muertos a bala y más de 20 heridos

"Estamos consternados por el escenario de violencia y muerte que se ha apoderado de Bolivia. Hasta el momento se ha informado de la muerte de cinco personas, cuatro civiles y un militar", dijo el vicepresidente de la Asamblea de Derechos Humanos de Bolivia, Sacha Llorenti, al reportar los violentos enfrentamientos que agravaron la tensión social que vive el occidente del país.

"Estamos muy dolidos, nuestros hermanos están cayendo y el gobierno nos está acribillando", denunció con la voz entrecortada el principal dirigente de la Federación de Campesinos de La Paz, Rufo Calle, en una entrevista difundida por la red televisiva ATB al anochecer del sábado.

Según la versión oficial, difundida por el vocero presidencial Mauricio Antezana, la violencia en el Altiplano habría surgido tras que una caravana militar, que había roto el bloqueo de caminos dispuesto por campesinos que reclaman la libertad de uno de sus dirigentes y se oponen a la exportación de gas a Estados Unidos, fuera emboscada por los agricultores y estudiantes de la Normal rural de Warisata.

Sin embargo, los dirigentes campesinos aseguraron que fueron las fuerzas militares y policiales las que desencadenaron una cacería mortal contra quienes bloqueaban los caminos.

"La responsabilidad mayor de estos hechos es de quien ordenó apretar el gatillo", advirtió el vocero de la Asamblea de Derechos Humanos, que se mostró temeroso ante la posibilidad de que la violencia continúe dejando saldos fatales. "Hay mucha tensión en la zona y ojalá se atiendan las demandas de los pobladores para evitar más conflictos", dijo.

En tanto, el diputado y jefe del Movimiento al Socialismo (MAS), Evo Morales, acusó al gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada y a su ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, de seguir ensangrentando al país.

"Vuelve al gabinete Sánchez Berzaín y vuelven las muertes", dijo en clara alusión a la participación directa que tuvo este ministro en las luctuosas jornadas del 12 y 13 de febrero en la que perecieron 33 personas y más de 200 quedaron heridas a bala.

"No es posible que el gobierno responda con tanta violencia al pedido de libertad de un dirigente campesino (...) La gente se va a levantar", aseguró el dirigente cocalero que este viernes, junto a dirigentes de la Central Obrera Boliviana (COB), encabezó masivas manifestaciones en las principales ciudades del país exigiendo que Sánchez de Lozada no dé curso a la exportación de gas a Estados Unidos, negocio que dejará millonarios beneficios para poderosas transnacionales del petróleo, pero muy poco para Bolivia.


Un operativo dirigido por el ministro de Defensa Carlos Sánchez Berzaín sembró de muertos la zona

(Bolpress.com).- Un operativo de rescate de las personas que estaban cercadas en Sorata, encabezado por el ministro de Defensa Carlos Sánchez Berzaín, dejó el saldo de al menos seis personas muertas.

Los enfrentamientos se produjeron entre las poblaciones de Ilabaya y Warisata, distantes a unos 90 kilómetros al norte de La Paz, después de que, en horas de la mañana, un contingente militar, dirigido por el ministro de Defensa, se transladó hasta Sorata para rescatar a las personas que fueron sitiadas por el bloqueo de carreteras instruido por la Confederación Sindical de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB).

La carretera fue bloqueada por campesinos que se piden la industrialización del gas, antes que exportarlo en las condiciones planteadas por el consorcio Pacific LNG, el cumplimiento de una lista de 72 temas acordados en el año 2001 por la CSUTCB con autoridades de gobierno, además de la libertad de un dirigente campesinos acusado de asesinato por su participación en un acto que los campesinos consideran de justicia comunitaria.

Según el ministro de Gobierno, Yerko Kukoc, la columna que fue a rescatar turistas y personas que estaban impedidas de retornar a La Paz por los bloqueos, fue hostigada en la zona de Achacachi por campesinos armados, razón que obligó a enviar un contingente policial de refuerzo dirigido por el comandante de la Policía, Jairo Sanabria.

En la intervención no se utilizaron balas letales, dijo en la tarde el vocero presidencial Mauricio Antezana.

Sin embargo, dirigentes campesinos denunciaron en la cadena Erbol que el contingente policial-militar ingreso en la región de manera violenta, produciendo los enfrentamientos que dejaron el saldo de seis muertos y un número indeterminado de heridos.

Entre los muertos se cuenta a Primitivo Curaca de 60 años, quien fue muerto cerca de la población de Ilabaya; Ismael Quispe estudiante de la normal de Warisata, y Juan Cosme, profesor de esa institución educativa, murieron en la plaza de Warisata; además se cuenta entre los muertos a una mujer y su hijo quienes hasta ahora no fueron identificados. Entre los militares murió un soldado cuyo nombre no se dio a conocer.

"No teníamos con qué defendernos (de los militares), sólo teníamos piedras. Los enfrentamientos duraron siete horas", dijo un familiar de Curaca a Radio Santa Clara de Sorata.

"El ministro de Defensa, Carlos Sánchez Berzaín, se ha manchado con la sangre de los campesinos. Si ellos quieren una guerra, vamos a tener que ir a esa guerra. ¿Qué más podemos hacer? No podemos continuar siendo masacrados", dijo el secretario ejecutivo de la CSUTCB, Felipe Quispe, quien se encuentra en huelga de hambre con un grupo de más de mil campesinos en instalaciones de Radio San Gabriel en la ciudad de El Alto.

Jatha informó que después de enfrentamientos, Quispe dijo que varios dirigentes que se encontraban en la huelga de hambre retornaron a sus comunidades para organizarse y radicalizar sus medidas de presión.

Ministro en misión de rescate

En la mañana, Sánchez Berzaín viajó en un helicóptero a Sorata. Este hecho provocó la reacción de los comunarios del lugar que intentaron golpear al ministro a quien pretendieron chicotearlo (latiguearlo), aunque este hecho fue impedido por los militares, según un relato recogido por la agencia de noticias Jatha.

Más tarde, cuando la región fue militarizada, se produjeron los enfrentamientos, aunque sin lograr despejar los bloqueos de la carretera.

Dirigentes campesinos que se comunicaron con la agencia de noticias Erbol pidieron la presencia de represetantes del Defensor del Pueblo y la Asamblea Permanente de Derechos Humanos para rescatar a varios heridos que no pueden ser atendidos debido a la militarización de la zona.

Después del retiro de las tropas militares de Sorata, cientos de campesinos ingresaron a la población donde quemaron hoteles, una agencia bancaria y la subprefectura.

La gubernamental agencia de noticias ABI informó en la tarde que Sánchez Berzaín afirmó que la población de Sorata se encuentra tranquila, pero flota en el ambiente el temor ante la posibilidad de un ataque campesino.

Agencia Prensa Rural
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