Solidaridad con las organizaciones campesinas de Colombia

por Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo

La Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC) y sus organizaciones integrantes, participantes en el primer Foro Social de las Américas realizado del 25 al 30 de julio en Quito, Ecuador:

Declaramos ante la opinión pública internacional:

Que se ha observado y denunciado por las organizaciones campesinas colombianas las dramáticas violaciones de los derechos humanos, expresadas en las detenciones masivas e individuales, con la detención arbitraria contra dirigentes del movimiento agrario tal es el caso de la compañera Luz Perly Córdoba, secretaria general de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro), quien desde el pasado 18 de febrero del año 2004 se encuentra detenida en la cárcel El Buen Pastor de Bogotá, Colombia. De igual forma Hermes Vallejo, miembro del Coordinador Nacional Agrario (CNA), detenido injustamente desde finales del ano 2003; Francisco Cortés, dirigente campesino detenido por el gobierno boliviano desde el pasado 10 de abril del 2003, entre otros; y los asesinatos selectivos de dirigentes campesinos como Benedicto Caballero, vicepresidente de la Federación Nacional de Cooperativas Agropecuarias de Colombia (Fenacoa), hecho ocurrido el 22 de julio de 2004, en el municipio Mesitas del Colegio, departamento de Cundinamarca; de Ricardo Espejo, fiscal del Sindicato de Trabajasdores Agrícolas de Tolima, seccional Cajamarca, encontrado en una fosa común junto con tres cuerpos más el 11 de noviembre del 2003; del líder indígena Mauricio Tote Yace, miembro de la población de Konkonuko, Cauca, asesinado el 26 de julio de 2004, mientras se desarrollaba este Foro de las Américas, hecho ocurrido en el barrio Avelino al suroriente de la ciudad de Popayán; así mismo la masacre cometida en Potosí, municipio de Cajamarca el día 10 de abril de 2004 donde son asesinados por el ejército adscrito al batallón Pijao de la VI Brigada, 5 humildes campesinos: Norberto Mendoza de 24 años, Alberto Mendoza de 17 años, Yamile Urueña de 17 años, y los niños Cristian Albeiro de 6 meses y Julio Santana de 14 años.

La persecución y exterminio contra los pueblos indígenas entre ellos los Wayúu en La Guajira, los Embera Katíos en la costa norte, los U’was en Arauca, los Cofanes del Putumayo, los Wiwa y los Kankuamos en la Sierra Nevada de Santa Marta, entre otros. El 18 de abril del 2004, en horas de la mañana llegó a la comunidad Wayú un grupo paramilitar que abusó sexualmente de las mujeres, torturó a los niños, asesinó a 13 de sus miembros, desapareció a 30 y desplazó a más de 300 familias que fueron desalojadas de sus territorios ancestrales. El dia 20 de mayo del año en curso, se presentan nuevamente en territorio Wayú violentas incursiones paramilitares. Esta vez quemaron a dos niños dentro de un auto, mataron a seis miembros de una misma familia, quienes fueron cortados con motosierras.

Esta grave situación de violación que afrontan las organizaciones del campo colombiano se desarrolla bajo la política de "seguridad democrática" del gobierno de Álvaro Uribe Vélez, que ha implementado la militarización y represión en vastas zonas del territorio nacional, causando el desplazamiento forzado, que ya suma más de tres millones de compatriotas. A todo lo anterior se le agrega la aprobación del estatuto antiterrorista, el Plan Patriota y las reformas antipopulares que intensificarán la crisis humanitaria y social que viven las comunidades de este país.

Por otro lado observamos con preocupación las negociaciones del gobierno de Uribe con los grupos paramilitares, donde se encuentran reconocidos narcotraficantes solicitados en extradición por el gobierno de los EU, quienes han manifestado no aceptar ninguna clase de responsabilidad con los crímenes de lesa humanidad cometidos por ellos, la no devolución de las tierras y demás bienes de muchas de las víctimas expropiadas violentamente quedando estos hechos en la impunidad.

Ante esta preocupación planteamos la necesidad del desmonte real del paramilitarismo abriendo el camino a la justicia, verdad y reparación y retorno con dignidad de los desplazados.

Así mismo es necesario avanzar en una pronta negociación con los movimientos insurgentes que conduzcan a una salida negociada del conflicto social y armado que vive el país.

Por último expresamos nuestra inconformidad con el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, por las políticas que van en contravía del desarrollo campesino, como es el desmonte de las políticas públicas, la alta concentración de la propiedad de la tierra, la firma del tratado de libre comercio con Estados Unidos, la criminalización del movimiento social y la protesta popular, el no respeto a la libertad de organización y movilización, entre otras.

De igual manera nos solidarizamos con el pueblo colombiano, el movimiento campesino y demás sectores populares que luchan por una Colombia justa, libre y soberana. A la vez que respaldamos la convocatoria nacional de movilización y resistencia del próximo mes de octubre contra las políticas neoliberales y el tratado de libre comercio.

Otra América es posible
Quito, 30 de julio de 2004

Coordinadora Latinoamericana de Organizaciones del Campo (CLOC)

CAI Argentina
Mocase Argentina
BAPO Belize
Capcb Bolivia
Csutb Bolivia
Csutcb Bolivia
Fumcu Bolivia
MMC Brasil
MPA Brasil
MST Brasil
Anamuri Chile
CCNH Chile
Surco Chile
Anucur Colombia
CNA Colombia
Fenacoa Colombia
Fensuagro Colombia
Mnccr Costa Rica
ANAP Cuba
Confenassc Ecuador
Fenocin Ecuador
ADC El Salvador
Conic Guatemala
CUC Guatemala
UNIT Guatemala
MPP Haití
Cococh Honduras
CNPA México
ATC Nicaragua
Apemep Panamá
MCP Paraguay
OLT Paraguay
CCP Perú
CNA Perú
Conamuca República Dominicana
CCEZ Venezuela


 
Últimas noticias Lo agrario Conflicto Medio ambiente Derechos humanos Plan Colombia Movimientos sociales Desarrollo regional Opinión Internacional Contáctenos