Paramilitares masacran familia en vereda de Barrancabermeja

por Credhos
15 de marzo de 2005

Las organizaciones sociales de Barrancabermeja rechazan la presencia y actividad de los paramilitares, supuestamente en "cese de hostilidades".

El pasado viernes 11 de marzo de 2005, siendo las 7 de la mañana, cuatro hombres fuertemente armados que se desplazaban en dos vehículos de servicio público llegaron hasta la finca Buenavista, ubicada en la vereda Pénjamo, del corregimiento El Llanito, en jurisdicción de Barrancabermeja, y bajándose del vehículo a la entrada de la finca, llegaron a la vivienda de la familia Parra Jiménez, dedicada a la agricultura y al trabajo de campo.

Los cuatro hombres, quienes se identificaron como integrantes de las Autodefensas, procedieron a sacar a toda la familia y les ordenaron arrodillarse frente a la casa, masacrando a quemarropa a cuatro de sus integrantes, identificados como: Miguel Parra, de 50 años de edad (padre), Orlando Parra Jiménez de 28 años, Ilamar Parra Jiménez de 24 años y Nixon Parra Jiménez de 19 años (hijos), quedando como únicas sobrevivientes del hecho, la señora Odilia Jiménez (madre), quien salvó su vida aferrándose a su pequeña nieta.

Luego, los hombres armados procedieron a requisar la vivienda llevándose, según testimonio de los sobrevivientes, un televisor, un betamax y dinero en efectivo. En el transcurso de la mañana se hicieron presentes en el lugar de los hechos, la policía de Barrancabermeja en cabeza del teniente coronel Jorge William Gil Caicedo y el Defensor del Pueblo del Magdalena Medio Jorge Gómez Lizarazo, constatando la actuación de los paramilitares y la supervivencia de tres hijos más de la familia Parra Jiménez, quienes no se encontraban en la finca en el momento de la incursión.

Gil Caicedo, comandante de Policía, por su parte, descartando y descalificando la masacre como crimen de lesa humanidad, aseguró públicamente que es un problema pasional con uno de los muchachos y para no dejar huellas del crimen y personas que pudieran tomar venganza, entonces asesinaron a todos, anticipándose incluso a las investigaciones de rigor sobre los hechos, que deben ser desarrolladas por los entes competentes.

Es de anotar que la masacre se realizó a sólo 15 horas de haberse reunido en Barrancabermeja representantes de la comunidad internacional y de organizaciones sociales nacionales, regionales y locales, en el marco de la presentación de la investigación sobre el fenómeno de la desaparición forzada, realizada por Credhos y el Banco de Datos del Cinep, para poner en el debate nacional la comisión masiva y sistemática de crímenes de lesa humanidad en ésta región del país, como uno de los casos más patentes de responsabilidad del Estado en relación con poblaciones enteras en las cuales se permite, se tolera y se patrocina la actuación de los grupos paramilitares.

La misma tarde del jueves, las autoridades civiles y militares de la ciudad, representadas en el alcalde Édgar Cote Gravino, Procuraduría, y los comandantes de Policía y Ejército, entre otros, desarrollaron una rueda de prensa en la que entregaron un informe técnico sobre las acciones decididas sobre grupos armados al margen de la ley en la región, y sus resultados sobre la disminución de hechos violentos; donde a pesar de los hechos registrados últimamente en el Magdalena Medio, continúan declarando que en Barrancabermeja no pasa nada y que la seguridad y la tranquilidad de los pobladores está garantizada, asegurando también que han disminuido progresivamente en los últimos tres años, lo que demuestra que sí hay resultados. Además, el mandatario local Cote Gravino aseguró que no es cierto que se consolide el aparato paramilitar, al contrario, si estamos en un proceso de paz que los incluye a ellos, esto es falso.

Lo cierto es que hay un incremento en las ejecuciones extrajudiciales. Teniendo en cuenta el primer trimestre (enero-marzo) del 2004, Credhos registró 26 ejecuciones extrajudiciales en Barrancabermeja y seis municipios más de la región, mientras en lo que va corrido del año 2005 hasta mitad de marzo ya han sido ejecutadas extrajudicialmente 34 personas sólo en Barrancabermeja, tiempo en el cuál la Defensoría del Pueblo registra además 40 amenazas, 14 desapariciones forzadas, desplazamientos forzados, entre otros.

Estos hechos ocurren en el marco de las negociaciones entre el gobierno colombiano y los grupos paramilitares, el "cese de hostilidades" desde noviembre del 2002 y la discusión actual del proyecto de ley sobre Verdad, Justicia y Reparación, ley marco jurídico del proceso de paz, mesa en la cuál se encuentran sentados 'Ernesto Báez' [Iván Roberto Duque Gaviria, nota de Prensa Rural], 'Julián Bolívar' [Lorenzo González Quinchía] y 'Javier Montañez', tres de los comandantes paramilitares con influencia en la zona: Bloque Central Bolívar y Autodefensas Unidas del Magdalena Medio, quienes hasta este momento no han hablado de desmovilización, desarmarse, ni desvertebrar sus estructuras.

Si es cierto que las autoridades legalmente constituidas en Barrancabermeja y el Magdalena Medio tienen el control pleno de la ciudad y la zona, como lo aseguraron públicamente y como lo consagra su deber constitucional en el artículo 2: "Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades", vale la pena preguntarnos cómo los paramilitares armados se movilizan campantes por Barrancabermeja y la región del Magdalena Medio, donde se supone existe total control de la fuerza pública, más aún en las actuales circunstancias de negociación.

Exigimos

- Al Estado Colombiano adoptar las medidas inmediatas de prevención y protección para garantizar la vida, la seguridad, la integridad física y los más elementales derechos de la población civil de la región de Barrancabermeja y el Magdalena Medio.

- A la fuerza pública, emprender acciones efectivas que conduzcan a frenar los asesinatos y recuperar el control social y militar en la ciudad de Barrancabermeja.

- Que se esclarezca, investigue y castigue por parte de los organismos del Estado a los responsables de estos hechos de violencia y crímenes de lesa humanidad.

Llamamos

- A la comunidad internacional a hacer seguimiento de los hechos denunciados e interceder por el pueblo de Barrancabermeja y la región, ante el gobierno colombiano para que se respete la vida y los derechos humanos de todos sus habitantes.

- A la Oficina de Naciones Unidas, instar al Gobierno Nacional a implementar las medidas y recomendaciones en materia de derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario.

- A la Organización de Estados Americanos, que haga seguimiento a estos hechos en el marco de la verificación del cese de hostilidades por parte de los paramilitares.

Corporación Regional para la Defensa de los Derechos Humanos (Credhos)

 
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