AUC asesinaron a seis campesinos en el Catatumbo

por Minga
29 de diciembre de 2004

El Estado y los paramilitares se congtratulan, mientras la sangre riega los campos colombianos. El observador de la OEA Sergio Caramagna (de barba) considera que las denuncias son meras "consignas".

Persisten acciones criminales de paramilitares dirigidos por Salvatore Mancuso y Jorge 40 contra la población civil, en evidente violación del proclamado cese de hostilidades que se comprometieron a mantener en el marco del proceso de negociación que adelantan con el Gobierno, y en una subregión donde venía actuando el denominado "Bloque Móvil Catatumbo", desmovilizado el 10 de diciembre.

Hechos

El 23 de diciembre de 2004, varios contingentes paramilitares, provenientes de la provincia de Ocaña y del sur del departamento del Cesar, pertenecientes al denominado Bloque Norte de los paramilitares que adelantan conversaciones con el Gobierno en Santa Fe de Ralito, bajo el mando de Salvatore Mancuso y Jorge 40, incursionaron en la región del Medio Catatumbo.

Los paramilitares, el mismo 23 de diciembre, instalaron un retén en la vía que conduce de la cabecera de Convención al corregimiento Cartagenita de esa municipalidad, donde secuestraron y luego asesinaron al campesino Jesús Humberto Guerrero Jiménez, a quien hurtaron 10 millones de pesos. En ese mismo sitio, retuvieron y asesinaron a un joven, del que tan sólo se conoce que residía en el corregimiento Cartagenita y tenía como oficio las labores agrícolas.

En la madrugada del 25 de diciembre de 2004, los paramilitares ingresaron al corregimiento Santa Inés, jurisdicción de El Carmen, procediendo a reunir a los pobladores, a quienes arengaron para luego apartar a seis residentes de ese caserío, de nombres Leonel Bayona Cabrales, Samuel Pérez Abril, Custodio Melo, William Montaño y tres campesinos más --de los que aún no se precisan sus identidades--, a quienes vejaron y luego asesinaron.

El señor Leonel Bayona Cabrales fue sometido a lapidación por un gran número de paramilitares, quienes de manera sádica se reían mientras le lanzaban piedras, y finalmente fue rematado a golpes de garrote. Los paramilitares también secuestraron por varias horas al señor Daniel Abril --quien sufre de trastornos mentales--, y al campesino Justo Aguilar, a quienes sometieron a torturas, para luego liberar. Los agresores hurtaron 15 cabezas de ganado y dinero y prendas de los pobladores de ese corregimiento.

El mismo 25 de diciembre, según denuncias de habitantes de Convención, los paramilitares habrían secuestrado a dos hombres adultos, entre ese municipio y Ocaña, quienes habrían sido conducidos y luego asesinados en la vereda Culebritas, jurisdicción de Convención. La identidad de estas dos víctimas no se ha podido establecer.

Los paramilitares han continuado avanzando hacia el Medio Catatumbo, provocando el desplazamiento de pobladores de los corregimientos Cartagenita, Miraflores y La Trinidad, jurisdicción de Convención, quienes se han visto forzados a concentrarse en zonas rurales, ante la imposibilidad, por el cerco tendido por los paramilitares, de refugiarse en las cabeceras rurales de Convención, Teorama, El Carmen, en Norte de Santander.

Los desplazados, en número cercano a las mil personas, padecen actualmente un agudo desabastecimiento alimentario y carecen de atención médica y sanitaria.

Ante estos hechos las comunidades de los corregimientos La Libertad, Guasiles y Honduras, municipio de Convención, y San Juancito, municipio de Teorama, manifiestan que se encuentran sometidas a gran incertidumbre y temor, por lo que se aprestan a desplazarse, de manera preventiva, si el Gobierno Nacional no ofrece garantías de protección y seguridad.

Los paramilitares se han dividido en dos grupos. Uno permanece en la vereda Santa María, entre los corregimientos Cartagenita y Miraflores del municipio de Convención, a 12 kilómetros de la cabecera de este municipio, en la que tiene sede el Batallón Plan Vial Energético No. 10; y el otro se encuentra en la vereda Planadas, del municipio de El Carmen.

Es de resaltar que las comunidades de los corregimientos La Trinidad, Miraflores y Cartagenita, afectadas con la actual incursión paramilitar, ya habían sido víctimas de desplazamiento forzado y habían retornado el 20 de mayo de 2003 a sus parcelas, después de haber sufrido una incursión paramilitar realizada por el aparentemente recién desmovilizado "Bloque Catatumbo", y confiando en las garantías de seguridad y protección que se comprometió a implementar el Gobierno Nacional. El grupo responsable de estos hechos hace parte de la estructura criminal dirigida por Salvatore Mancuso y Jorge 40, nominalmente en "cese de hostilidades" y en proceso de negociación con el gobierno del presidente Álvaro Uribe Vélez.

Solicitudes

- Al señor presidente Álvaro Uribe Vélez, ordenar a las fuerzas militares y de policía proteger a la población civil de la región del Medio Catatumbo y neutralizar y combatir al grupo paramilitar responsable de los hechos denunciados.

- Al doctor Luis Alfonso Hoyos, gerente de la Red de Solidaridad Social, brindar asistencia humanitaria integral y de emergencia a la población desplazada y establecer condiciones para un retorno seguro y digno de estos a sus propiedades.

-A la Fiscalía y la Procuraduría, abrir las correspondientes investigaciones penales y disciplinarias por los hechos denunciados.

- Al señor Sergio Caramagna, encargado de la Misión de Acompañamiento de la OEA al proceso de negociación entre el Gobierno Nacional y los paramilitares, verificar inmediatamente las violaciones al cese al fuego y los crímenes contra la población civil que han cometido los paramilitares en El Catatumbo, como al Comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo, hacer lo posible para que los paramilitares cumplan lo acordado, ya que no lo han hecho.


Caramagna desestima denuncias

con información de El Tiempo

Encargado de la Misión de Acompañamiento de la Organización de Estados Americanos (OEA) al proceso de desmovilización dice no haber sido notificado.

"Hasta ahora no tenemos indicios, datos e información, que este proceso ha sido una burla o que hay un proceso de rearme o que siguen los asesinatos de manera masiva en esta zona", dijo Sergio Caramanga.

Caramagna dijo hoy a 'La W' que su oficina estaba abierta a cualquier denuncia para hacerle seguimiento.

"Si hay personas que tienen información sobre denuncias que hemos dejado pasar por alto o no hemos visto, a mí me gustaría saberlas puntualmente y que me den los datos, los nombres de las personas, las circunstancias en que esas violaciones al cese de hostilidades hayan sido presentadas", dijo.

El funcionario destacó que el proceso debe adelantarse con transparencia. De no ser así su credibilidad se vería afectada.

"Gran parte del cúmulo de denuncias que a veces se presentan no tienen verificación alguna. Hacer una verificación es un trabajo mucho más delicado, mucho más a fondo", agregó Caramagna.

"Si hay testimonios claros de personas que indican que gente desmovilizada el 10 de diciembre, pertenecientes al Bloque Catatumbo, son los responsables de masacres de asesinatos selectivos, de hechos de este tipo, a nosotros nos interesa muy seriamente este tema", dijo el funcionario de la OEA.

Agregó, eso sí, que se hará verificación sobre denuncias serias y "no de consignas repetidas ligeramente".

"Si tuviéramos eso en nuestro poder y pudiéramos evaluarlo, es responsabilidad nuestra, yo asumo esa responsabilidad públicamente y nosotros vamos a hacer un seguimiento muy serio a esto", puntualizó Caramagna.

 
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