Denuncian en asamblea:
La situación de los indígenas de la Sierra Nevada no puede ser peor

por Agencia Prensa Rural
18 de octubre de 2005

Nabusímake, sitio sagrado de los arhuacos, enclavado en el corazón de la Sierra Nevada, fue escogido por la comunidad nativa como punto de encuentro para avanzar en el proceso de soberanía popular y autonomía civil, mediante la recuperación de la palabra y el diálogo, como única estrategia para resolver los conflictos.

Durante el encuentro tanto los mamos como otros líderes, entre ellos Rogelio Mejía, Leonor Zalabata y Jeremías Torres, se quejaron por la ausencia de miembros directos del gobierno nacional y plantearon a los gobernadores del Cesar, Hernando Molina Araújo, y Magdalena, Trino Luna Correa, su propia visión sobre temas vitales para las comunidades indígenas como derechos humanos, gobernabilidad, autonomía, territorialidad y cultura.

La líder arhuaca Leonor Zalabata expresó que "estamos viviendo una crisis humanitaria en nuestra casa". En sus palabras, "la situación de los indígenas de la Sierra Nevada no puede ser peor".

La vocera de los derechos humanos para los indígenas de la sierra indicó que "hemos sufrido las consecuencias de una guerra de la cual no hacemos parte. Ahí está la situación de 180 mujeres viudas del pueblo kankuamo y más de 700 niños huérfanos sin resolverse. Eso nos parece deplorable. Hemos buscado respuestas concretas al problema de derechos humanos y no nos las han dado".

Leonor Zalabata exigió una solución negociada del conflicto armado, ya que el batallón de alta montaña, creado por el gobierno, no lo ha resuelto. Por el contrario, la presencia del ejército en la sierra ha recrudecido el conflicto. "El batallón de alta montaña presiona de abajo hacia arriba y se han dado confrontaciones en la parte alta donde tenemos asentamientos indígenas".

En los últimos años el conflicto armado, el desplazamiento forzado, la restricción de alimentos, la profanación de sitios sagrados y la impunidad de los crímenes han afectado a las comunidades indígenas de la sierra: koguis, arhuacos, wiwas y kankuamos.

Pese al peligro inminente y el poco apoyo del estado, los indígenas con asentamiento en los límites de La Guajira y el Magdalena están dispuestos a retornar a sus resguardos, debido a que los alimentos y las ayudas humanitarias no son suficientes para abastecer a la cantidad de niños, mujeres y ancianos que han dejado sus tradicionales métodos de subsistencia.

"El desconcierto es total, ya que además de padecer el desplazamiento de sus resguardos a un ambiente diferente a nuestros usos y costumbres, tres wiwas fueron capturados por su supuesta participación con la guerrilla, tales como los hermanos Ángel y Dario Loperena", según lo dieron a conocer dirigentes wiwas.

Afirman que ante la inminente crisis humanitaria y en procura de minimizar los impactos, varios indígenas se dispusieron a verificar en terreno la situación. "Lo mismo harán delegados de los resguardos de La Cuchilla, sin el acompañamiento de la Cruz Roja ni Naciones Unidas, para luego analizar en conjunto si proceden a retornar a sus territorios".

"En el territorio hay miedo y necesidad... porque los enfrentamientos no cesan y es inminente el aumento del desplazamiento, lo que agudizará la crisis humanitaria que padecemos, ante lo cual apelamos a la solidaridad de los organismos de derechos humanos, tanto nacionales como internacionales, para que corroboren y nos apoyen a atender la crisis que padecen niños, adultos y mayores", indicaron los gobernadores de los grupos aborígenes.

Los líderes advirtieron también que no existe claridad en términos de conservación, manejo y uso de la sierra. También manifestaron su rechazo a las fumigaciones con glifosato. Pidieron que todas las decisiones que tomen los gobernantes en territorios de la Sierra Nevada consulten las tradiciones y leyes ancestrales que rigen a sus habitantes.

Además, reclamaron al gobierno nacional por la no adquisición de tierras para los indígenas, ya que el año pasado, durante un consejo comunal, Uribe se comprometió a destinar recursos para comprar predios y entregarlos a los aborígenes. Sin embargo, "todavía estamos esperando".

Asimismo, expresaron su preocupación por la poca asignación presupuestal para salud, educación y desarrollo de las comunidades asentadas en la Sierra Nevada.

"El año pasado vino Eduard Álvarez, delegado de la presidencia de la república, y nos dijo que en la sierra han invertido más de 10 mil millones de pesos del plan Colombia, y nos preguntamos dónde están esos recursos. Nos han entregado kits escolares, bienestarina, tres comedores, entre otras cosas, ¿pero dónde están los programas de productividad para nuestra tierra? Hay un endeudamiento externo de 10 mil millones de pesos para la sierra que no se justifica, teniendo en cuenta que el Estado tiene sus propios recursos".

Lo agrario Derechos humanos Plan Colombia Movimientos sociales Desarrollo regional Opinión Internacional Contáctenos Últimas Noticias Conflicto Medio ambiente ¿Qué es Prensa Rural?