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¿Quién responde por Córdoba?
Luis Cogollo / Domingo 31 de agosto de 2014
 

Córdoba es un departamento que desafortunadamente solo es interesante para la prensa nacional cuando ocurren tragedias como las de las cabezas mochas, como el caso Zapa o como el caso del obrero que murió cuando trabajaba en la construcción de un puente para adornar la entrada del Aeropuerto los Garzones. Pero en este departamento ocurren tragedias silenciosas por las que nadie da cuentas.

El Alto Sinú vive una crisis humanitaria hace meses. Dos niños resultaron heridos tras ser alcanzados por un artefacto que lanzó el ejército en zona rural de Tierralta, sur del departamento. Tiempo después la Policía Antinarcóticos disparó sus fusiles contra campesinos desarmados que se oponían a la erradicación manual de los cultivos de hoja de coca ya que el gobierno no ha brindado ninguna solución a los problemas del campo colombiano. Situación similar se vive en el San Jorge.

En la capital, la ola de criminalidad no para. Siguen apareciendo cabezas sin cuerpos a orillas del rio Sinú. Las extorsiones a los comerciantes cada vez son más descaradas, los asesinatos se hacen cada vez más espectaculares. Y si nos metemos con lo público ¿quién responde por el Happy Lora? Coliseo que no presenta semanas ni meses de retraso, sino años, y que parece que apenas hiciera unos cuantos días hubieran iniciado su reconstrucción. Recordemos que debía de estar listo para los anteriores juegos nacionales en 2012. También la falta de agua potable y los problemas con Electricaribe que cobra demasiado por un pésimo servicio. Del coliseo apenas se supo que no podía estar listo para aquellos juegos nacionales y que el presupuesto había sido a largado, hasta el día de hoy se ven pocos obreros que trabajan unas cuantas horas al día.

Pero también puede preocupar la manera silenciosa y monstruosa como crece el sector inmobiliario en Montería, grandes zonas de apartamentos y urbanizaciones a precios inalcanzables, se construyen con ritmo macro industrial. Al final no son habitados ni siquiera la mitad y algunas veces ni siquiera un tercio logran ser vendidos a tiempo. Lo que representaría un descalabro financiero para cualquier constructora. En taxis y en las esquinas se comenta que es la forma más segura de legalizar dineros calientes. Construyendo así una burbuja inmobiliaria que podría reventar en la cara de los propios cordobeses.

También preocupa que algunos de los que fueron los amos absolutos de la región estén a punto de recobrar su libertad. Para nadie es un secreto que su patrimonio aún se encuentra intacto, el engranaje paramilitar conserva hasta la más pequeña de sus piezas. Los estudiantes son amenazados como en tiempos cuando mandaba Mancuso en la Universidad de Córdoba. Los familiares de los parapolíticos conservan su herencia electorera y las llamadas Bandas Criminales se pasean por los barrios del sur imponiendo miedo y terror.

Así queda la pregunta: ¿quién responder por Córdoba?, ¿Acaso serán los señores de la mermelada? Como Musa Besaile, que está construyendo una mega mansión en el sector más exclusivo de Montería como lo publicó la revista semana hace un tiempo. Ese mismo sector que un día fue comparado con Miami y al que solo tienen acceso una pequeña porción de los cordobeses, porque los otros: los de a píe, o mejor los de mototaxi, poco conocen de la opulenta vida de aquellos señores. Es que la mermelada de los congresistas del departamento no alcanza para endulzar el pan de todos en estas tierras, por las que parece que tampoco nadie responde.