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San Andrés marchó por sus derechos
Los raizales consideran que el Gobierno es indiferente ante lo que sucede en el archipiélago.
/ Viernes 27 de febrero de 2015
 
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Foto de la isla. Foto: Juan Carlos Sierra - Semana

Los raizales sienten que la vulneración de sus derechos es pan de cada día. Por eso los pastores y líderes espirituales convocaron a los sanandresanos a salir a marchar este viernes.

Corine Berverly, vocera del movimiento Amen SD (Archipelago Movement for Ethnic Native Self-Determination) y miembro de la Autoridad Provisional Raizal, dio a conocer las razones principales de la marcha.

Medio ambiente en riesgo: El canal de Nicaragua es uno de los motivos principales. Ellos sienten que la riqueza del territorio colombiano, como el Seaflower, se verá afectada.

Inseguridad: Según Corine, esto es una constante. “La gente ya no quiere salir de la casa debido al peligro. La delincuencia común y las bandas criminales están intimidando cada día más”, dijo.

Abusos: Los servicios públicos en la isla son, según Corine, un “abuso”. No solo por los altos costos de los recibos, sino también por la deficiencia. “El agua que utilizamos es de nuestra propia tierra raizal, y aun así a los raizales nos llega el agua una vez al mes y, tras de eso, hay que pagarla cara”. El agua no es lo único. Corine contó que solo el recibo de energía le llegaba de más de 500 mil pesos.

No hay trabajo: Los sanandresanos están desempleados. “En nuestra isla hay muchas empresas turísticas, como hoteles Caribe, Decameron, On Vacation, entre otras, en donde no trabajan raizales. No está circulando dinero en el territorio. Las empresas vienen, sacan dinero de acá, y a nosotros no nos queda nada, se lo ganan ellos”, dijo.

Salud: Los raizales también aseguran que los servicios médicos son nefastos. “En la isla hay un solo hospital y un centro de salud que es privado. Somos casi 150 mil habitantes en un territorio que es muy pequeño. No hay dónde atender a la gente”, explicó Corine.

Un caso de “indignación”: Así define Corine el caso de Débora Nelson, una mujer que trabajaba en la Oficina de Control de Circulación y Residencia y que fue capturada por el CTI hace más de siete meses por hacer parte de una supuesta red de trata de blancas. Los raizales consideran que eso no es cierto. “Nosotros conocemos bien a Debora, ella no tiene nada que ver en los delitos que le imputan. El gobierno no dice nada”, aseguró. Los raizales quieren una respuesta frente al caso de esta mujer.

Con información de Semana