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Tratado de Libre Comercio, ruina del agro colombiano
Han impuesto “la destrucción de los patrimonios representados por las semillas preservadas por los productores, para imponer las patentadas por empresas transnacionales, en obediencia a la protección de los derechos de propiedad intelectual”.
Agencia Prensa Rural / Martes 29 de agosto de 2017
 
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Foto: AdamCohn Guanábana, Colombia via photopin (license)

El 15 de mayo de 2012 empezó a regir el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y los Estados Unidos. Cinco años después, el balance, según la Cumbre Agraria, las Dignidades Campesinas y otros sectores agrícolas, es desfavorable para el agro nacional. Entre las críticas que se hace de este acuerdo es que se pasó de producir productos nativos que fueron cultivados desde los pueblos originarios a importarlos, como el caso del maíz.

El profesor Darío Fajardo manifiesta que los TLC han impuesto “la destrucción de los patrimonios representados por las semillas preservadas por los productores, para imponer las patentadas por empresas transnacionales, en obediencia a la protección de los derechos de propiedad intelectual”.

Los TLC están en el centro de la conflictividad actual del campo, producto de ellos han sido las diversas movilizaciones campesinas que han evidenciado el permanente abandono que ha tenido el agro colombiano, al respecto la Cumbre Agraria ha expresado que “estos acuerdos han sido ruinosos para la mayoría de los sectores productivos y en especial para los pequeños y medianos productores agrarios: Han visto crecer aceleradamente los precios de todos los insumos agrícolas, han aumentado las importaciones de alimentos hasta llegar al nivel alarmante de casi diez millones de toneladas, y por ambas vías los productores están perdiendo acceso a los mercados”.

En otras palabras, los TLC han traído pobreza al campo colombiano afectando de esta manera a cientos de miles de familias campesinas en su trabajo.

Uno de los problemas del campo es que los gobiernos de turno se lo han pensado para la agroindustria y no en función del campesinado.

En este 2017 Colombia ha importado la mayor cantidad de productos agrícolas en los últimos 20 años, entre los que se encuentran el maíz, el trigo, la soya, el aceite de palma, arroz, hortalizas conservadas, leche, aceite de soya y cebada, entre otros.

La Sociedad de Agricultores de Colombia ha manifestado que la demanda es mayor que la oferta y por tanto se ha tenido que recurrir a importar varios alimentos. Sin embargo, se alude a varios aspectos que han afectado el agro como los bajos aranceles a algunos productos que entran a menor costo que el de producción nacional y la ley de semillas que afectó parte de la soberanía alimentaria.

Por cuenta de las políticas agrícolas del TLC este martes 29 de agosto miles de arroceros de diferentes partes del país han salido a manifestarse. Argumentan que la sobreoferta de arroz por causa de las importaciones los está arruinando, mientras tanto el Gobierno pretende continuar con tratados que arruinan a los campesinos. Se espera que a estas jornadas se les unan otros sectores agrícolas que también han sido perjudicados por estas políticas.