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Llamada para movilizarse por un planeta frío
¡Basta ya! ¡La Convención sobre el Cambio Climático de la ONU está descarrilando!
¡No sacrifiquéis la agricultura campesina por derechos para contaminar!
La Vía Campesina / Lunes 6 de julio de 2009
 

Mientras las predicciones de los científicos sobre la catástrofe climática continúan creciendo, los mandatarios mundiales se reunirán en Copenhague del 7 al 18 de diciembre de 2009 para la Convención Marco sobre el Cambio Climático de las Naciones Unidas (UNFCCC en sus siglas en inglés). Las soluciones que están siendo discutidas por la CMNUCC continúan permitiendo a los grandes consumidores de energía seguir contaminando con impunidad mientras pagan a otros para implementar proyectos que supuestamente capturan carbono.

El Protocolo de Kyoto y los mecanismos de mercado que éste ha implementado han fracasado para reducir las emisiones de efecto invernadero y ralentizar los cambios debidos al clima [1].

A pesar de la urgencia de la situación, esta Convención ha fracasado radicalmente a la hora de cuestionar los actuales modelos de consumo y producción basados en la ilusión del crecimiento continuo. En vez de ello, han inventado nuevas oportunidades de negocio para que el sector privado siga acumulando enormes beneficios a expensas de la destrucción del planeta. El carbono se ha convertido en una nueva “mercancía” en manos de los especuladores, que la utilizan como un nuevo producto de esa economía ficticia que nos ha llevado hasta la actual crisis económica.

La agricultura se encuentra en el centro de las conversaciones sobre el clima. Según las estadísticas, las prácticas agrícolas contribuyeron alrededor del 17% en las emisiones mundiales entre 1990 y 2005. Además, el aumento de la presión sobre las tierras agrícolas es probable que sea uno de los principales impulsores de la deforestación, el otro gran contribuyente a las emisiones de gases invernadero [2]. En realidad, la destrucción de los bosques, así como la degradación del medio ambiente desde el sector agrícola proceden principalmente de la agricultura industrial.

La agroindustria y las grandes extensiones de monocultivos provocan un uso intensivo de fertilizantes químicos procedentes del petróleo, plaguicidas y maquinaria, convirtiendo los bosques y praderas ricos en carbono en desiertos verdes, y se basan en una larga e innecesaria transformación secundaria y enlaces de transporte.

Por su parte, la agricultura campesina de pequeña escala es una solución clave para el cambio climático. Contribuye a enfriar el planeta y juega un papel vital en la relocalización de economías que nos permitirán vivir en una sociedad sostenible. La producción local sostenible de alimentos utiliza menos energía, elimina la dependencia respecto a productos alimentarios animales importados y retiene carbono en la tierra al mismo tiempo que aumenta su biodiversidad. Las semillas locales se adaptan mejor a los cambios del clima que ya nos están afectando.

La agricultura familiar no solamente contribuye positivamente al balance de carbono del planeta, sino que además da empleo a 2.800 millones de personas [3] – hombres y mujeres – a lo largo del mundo y sigue siendo la mejor manera para combatir el hambre, la malnutrición y la actual crisis alimentaria. Si a los pequeños campesinos se les da acceso a la tierra, al agua, a la educación y a la salud y son apoyados con políticas que pretendan la soberanía alimentaria seguirán alimentando el mundo y protegiendo el planeta.

Para los campesinos del mundo, las falsas soluciones propuestas en las conversaciones sobre el cambio climático, como la iniciativa REDD (Programa de las Naciones Unidas para la Reducción de las Emisiones Derivadas de la Deforestación y la Degradación Forestal en los Países en Desarrollo), los mecanismos de bonos de carbono y los proyectos de geoingeniería son tan amenazantes como la sequía, los tornados y los nuevos patrones del clima.

Otras propuestas como la iniciativa biochar (enterrar en el suelo miles de millones de toneladas de carbón cada año), la agricultura de laboreo cero y los transgénicos resistentes al clima son las propuestas del agronegocio y aumentarán la marginalización de los pequeños campesinos.

La fuerte promoción de plantaciones industriales de monocultivo y agrocombustibles como soluciones para la crisis en realidad aumentan la presión sobre la tierra agrícola. Ha llevado ya a la masiva apropiación de tierra por parte de las compañías transnacionales en los países en vías de desarrollo, expulsando a campesinos y a comunidades indígenas de sus territorios.

Los beneficios que los pequeños campesinos proveen al medio ambiente no pueden ser usados como una excusa para seguir contaminando como siempre. La CMNUCC está actualmente discutiendo mecanismos para incluir la tierra agrícola entre los mecanismos del comercio de carbono, un movimiento que podría dejar a los campesinos con el único apoyo del sucio dinero de los que contaminan. Estos mecanismos están destinados a fracasar, porque no están dirigidos a reducir la utilización de combustibles fósiles o a reducir las emisiones de los países industrializados.

Por tanto, La Vía Campesina llama a todos sus miembros, amigos y aliados a movilizarse en Copenhague y a lo largo del mundo durante la Conferencia de la CMNUCC en del 7 al 18 de diciembre de 2009 de 2009. Un día de acción especial sobre agricultura será declarado como parte de las protestas masivas por cientos de movimientos sociales y organizaciones.

Hacia Copenhague: ¿Qué se puede hacer a nivel nacional y local?

1. Recoger datos e información relativa al impacto del cambio climático en la agricultura familiar y en el modo se vida de los pequeños agricultores.

2. Recoger datos e información relativos al impacto de las soluciones y falsas soluciones basadas en el mercado del cambio climático en los pequeños agricultores.

3. Llevar la información desde la base de cómo las prácticas de los pequeños agricultores han estado conservando los ecosistemas.

4. Persuadir a su gobierno para que rechace las soluciones basadas en el mercado y a favor de las empresas, y promover soluciones reales a la crisis actual. Proteger la agricultura sostenible y la soberanía alimentaria son algunas de estas soluciones.

5. ¡Únete a la movilización! Junto con otros movimientos sociales participamos en diversas actividades paralelas en septiembre en Bangkok durante la última reunión de la CMNUCC preparatoria de la Convención Marco de Copenhague.

¡Rechazamos las falsas soluciones de la CMNUCC!

Demandamos una urgente reorientación de las políticas económicas del mundo hacia otras economías que pongan a las personas y a los pueblos en el centro, donde la agricultura de los campesinos y los sistemas locales de alimentación jueguen un papel más importante.

¡Las personas, los pueblos y el planeta son más importantes que los beneficios!

¡No hagáis negocio de una catástrofe climática!

¡La agricultura familiar de pequeña escala y la soberanía alimentaria enfrían el planeta!

[1] Peter Atherton del Citigroup, que estuvo fuertemente involucrado en el comercio de carbono, ha dicho sobre el mercado de carbono más grande del mundo: “El Esquema Europeo de Comercio de Emisiones no ha hecho nada para frenar las emisiones… ¿Se han conseguido los objetivos políticos? Los precios subiendo, las emisiones subiendo, los beneficios aumentando… por tanto, no, realmente no”. (Citigroup Global Markets (2007), quoted in L. Lohmann in Governance as Corruption, presentation, Athens, November 2008

[2] Address by Yvo de Boer, Executive Secretary of the United Nations Framework Convention on Climate Change , 14 May 2009.

[3] Le Monde, 23 de abril de 2009