Asociación Campesina del Catatumbo
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Petróleo y paramilitarismo en el Catatumbo
El Cachicamo / Domingo 14 de marzo de 2010
 

Esto dijo el armadillo
de petróleo muy untado
la invasión contra Venezuela
los gringos han planeado.

Los campos petroleros de la frontera en Norte de Santander fueron entregados a la empresa Alange Energy Corp., siendo uno de los propietarios Luis Giusti, ex presidente de Pdvsa y un abierto conspirador contra el legítimo gobierno venezolano.

La cuenca petrolera del valle del lago de Maracaibo

La cuenca petrolera del lago de Maracaibo está ubicada en territorio de las dos naciones hermanas Colombia y Venezuela, en el Estado Zulia (Venezuela) y los valles de Cúcuta y el Catatumbo en el departamento Norte de Santander (Colombia).

El río Táchira no es sólo el encargado de hacer límite entre las dos repúblicas, sino también el que parte en dos la Cordillera Oriental colombiana, en el Parque Natural del Tamá y da origen a la Serranía del Perijá, que sigue por Colombia y termina en los Montes de Oca en La Guajira, y la otra que entra a Venezuela y que se conoce como los Andes venezolanos: en medio de esas dos cordilleras se extiende el valle del lago de Maracaibo.

En este inmenso valle es donde están ubicados los yacimientos petroleros más grandes que se conocieron a comienzos del siglo XX. Las compañías multinacionales hacen lo que sea necesario para controlar este petróleo y en este contexto se juntan con la oligarquía venezolana, para buscar una derrota del presidente Chávez.

¿Cómo encontraron el petróleo?

Entre las ciudades de San Cristóbal y Rubio, en el estado Táchira, Venezuela, hay un pueblito llamado Petrolea, pero igualmente entre Cúcuta y Tibú, en Norte de Santander, hay otro pueblito con el mismo nombre, se dice que en ambos brotaba el petróleo en forma natural a la superficie, por fallas geológicas, y fue de esa manera como los campesinos y parroquianos de comienzos del siglo pasado, encontraron el petróleo, pero que ya los indígenas habían descubierto en su habitad natural y lo utilizaban como medicamento, lumbre y para impermeabilizar las canoas.

Campos petroleros del lado colombiano

Por el lado colombiano, si seguimos la frontera colombo-venezolana de sur a norte, se encuentran los siguientes ríos: Táchira, Pamplonita, Zulia, Sardinata, Nuevo, Tibú, Socuabú, Betas, Catatumbo, Rio de Oro e Intermedio, en este último volvemos a encontrar de nuevo la Frontera Norte con Venezuela. Todos estos ríos vierten sus aguas al lago y en sus cuencas se encuentran ricas bolsas de petróleo, pero que son pequeñas, si las comparamos con los grandes depósitos de las costas y aguas del Lago de Maracaibo.

A manera de ejemplo, en los valles de los tres primeros ríos encontramos el campo petrolero del río Zulia, petróleo muy rico en parafina, que empezó a explotar la compañía multinacional Chevron, por los años 60, con una producción inicial entre 20 y 30 mil bd. Y pequeñas bolsas de gas natural que alimentan la ciudad de Cúcuta.

El campo de Tibú, que abarcaba todos los valles entre los ríos Zulia y Río de Oro, en campos de producción como la Silla, Petrolea, Campo Dos, Campo Giles, Guachimán, Carboneras, Betas, Puerto Barco, Río de Oro etc, cuya concesión fue entregada a la Texas Petroleum Company en el año de 1931 y que inicialmente produjo entre 40 y 60 mil Bd.

La Texas mató al 90% de la población indígena barí (motilones).

Esta compañía no sólo se robó el petróleo, sino que devastó los ríos y quebradas del Catatumbo y exterminó a los indígenas barí (motilones), pues en una de las cláusulas del Contrato Chaux-Folson, el gobierno colombiano autorizaba a la compañía para comprar rifles para repeler la hostilidad de los indígenas, quienes defendían sus territorios ancestrales y los llamaban, por ignorancia, “salvajes”.

Es decir, hay un contrato entre el estado colombiano y la Texas que autoriza y legaliza la masacre de indígenas. Con esa licencia, la compañía contrató a bandas de mercenarios y les pagó por el número de bajas comprobadas. Igual lo siguen haciendo ahora, a través de organismos militares y paramilitares, con la diferencia que hoy la masacre es mayor, porque están asesinando indígenas, colonos y campesinos.

Luis Giusti, el nuevo propietario de los bloques petroleros del Catatumbo colombiano

Los campos petroleros fronterizos con Venezuela fueron entregados a la compañía Alange Energy Corp, del señor Luis Giusti, quien fue presidente de la estatal petrolera Pdvsa, y está comprometido con el paro petrolero y el golpe de estado contra el presidente Chávez, vendido a las multinacionales petroleras y traidor de la soberanía venezolana.

Luis Giusti es el venezolano con acceso directo al despacho del presidente Álvaro Uribe en su calidad de asesor en materia petrolera. Por el conocimiento e información sobre la industria petrolera venezolana, la cual utilizó durante el paro petrolero y que sigue utilizando desde el punto de vista bélico contra Venezuela. Este tipo además se ha vuelto íntimo amigo de Uribe por compartir sus posturas fascistas.

Giusti es un agente de las compañías multinacionales y asesor sénior del Centro para Estrategias y Estudios Internacionales (CSIS); además es directivo del Grupo Royal Dutch Shell y miembro de la junta directiva del Grupo Riverstone (sector energético del grupo Carlyle) y del Grupo Financiero Stanford.

Este personaje es un experto en camuflar las inversiones. Vemos cómo lo hicieron en el Catatumbo: La compañía Cortez Energy de Estados Unidos adquiere activos petroleros en Colombia de la compañía Avante Petroleum. La Cortez en Colombia actúa como Alange Energy Corp, compañía creada recientemente por Giusti, a quien el presidente Uribe le entrega los bloques petroleros del Catatumbo y, ésta actuará como Petrominerales en la activación y operación de los campos petroleros fronterizos con Venezuela de Puerto Barco y Río de Oro, ubicados entre los valles de los ríos Catatumbo y Río de Oro, que antes eran propiedad de Avante Petroleum.

Detrás de Alange Energy Corp. están Miguel de la Campa, Luis E Giusti (ex Pdvsa), Serafino Iacono, Robert Metcalfe, Luis M. Morelli (ex gobernador Norte de Santander), Peter Volck y Horacio Santos, algunos de ellos vinculados a Pacific Rubiales y a Medoro Resources (oro en Marmato, Caldas).

Conspirando contra la revolución bolivariana

Armando Zamora es muy amigo de Luís Giusti y también dirige la Agencia Nacional de Hidrocarburos, que es la entidad del gobierno Uribe encargada de feriar los bloques petroleros. Están tramitando los contratos fronterizos, en el Departamento Norte de Santander, para que la mayoría sean entregados a esta compañía de la que es socio Luis Giusti, en territorios altamente estratégicos, como son: Cúcuta-Puerto Santander, El Zulia-Agualasal-Puerto León, Tibú-Tres Bocas, Río de Oro hasta límites con el caserío de la Parroquia Barí del lado venezolano.

Como decíamos antes, en el valle de estos ríos ya no hay grandes reservas de petróleo (aunque el negocio no es despreciable), como los que manejaba el Sr. Giusti cuando era presidente de Pdvsa, acá lo que hay es un gran territorio de frontera, que va desde el río Táchira hasta el río Intermedio, son cientos de kilómetros para conspirar con paracos y agentes del estado colombiano, contra la revolución bolivariana que desarrolla el pueblo venezolano y su líder el presidente Chávez.

Giusti es un personaje siniestro que está al servicio del imperialismo: por un lado, favorece las compañías multinacionales petroleras y por otro lado, sirve de cobertura para la penetración paramilitar contra Venezuela y para crear las condiciones favorables en la invasión militar que se prepara desde Colombia contra la revolución socialista bolivariana.

Por eso, ante las alianzas guerreristas de las oligarquías transnacionales (Giusti-Uribe), se hace necesaria la solidaridad entre los pueblos, para defender los procesos que construyen el sueño de Bolívar, en las alternativas de soberanía, equidad y dignidad.