Recuento de un maravilloso viaje a San José de Apartado en marzo de 2005

por Vladimir Támara
29 de marzo de 2005

Comunidades de Paz y Resistencia. Ilustración de Matiz

Gracias a Dios tuve la oportunidad de viajar a San José de Apartado del 20 de marzo de 2005 al 26 de marzo del mismo año (durante la Semana Santa). Como resumen puedo decir que en mi humilde opinión allí viven los valores del Reino de Dios como yo lo entiendo (amor, humildad, respeto, verdad) de forma más intensa y comprometida que en otros sitios donde he estado, en particular la decisión de no colaborar con personas armadas concuerda, para mi, con la forma correcta de buscar paz: sin armas y luchando con amor para conservar la vida.

Esta comunidad ha sufrido por causa de todos los actores armados (incluyendo guerrilla y paramilitares en asocio de militares), en particular lleva en su cuenta 152 asesinados (20 de los cuales fueron producto de la guerrilla y los demás de paramilitares y militares).

Paradójicamente, y creo que gracias a Dios, estas muertes les han servido para reafirmar su lucha pacífica por la vida. Su valor, amor y comportamiento son para mí y otras personas inspiración y modelos de vida en la busqueda de seguir al señor Jesús.

20. Domingo de Ramos

A las 10 pm salimos del terminal de Bogotá con tres miembros de la Red Ecuménica: la hermana Teresa (hermana dominica y profesora de un colegio público), Cecilia (actual impulsora de www.abril2005.org para Colombia) y Juan Carlos (seminarista peruano). Fuimos rumbo a Medellín, tuvimos que detenernos en Dorada pues a diario el Ejército cierra esa vía en ese tramo de 6 pm a 6 am por presencia de la guerrilla (debe ser mejor salir más tarde para evitar esa espera). El tiquete me costó $45.000.

21. Lunes

Llegamos a Medellín a las 8 am y encontramos fácilmente un transporte a Apartadó que salía a las 8:45 am. El tiquete me costó $37.400. Llegamos a Apartadó a las 5 pm. Allí salimos del terminal y al lado encontramos varios jeeps estacionados que van a Apartadó por $3.000. Nos subimos en el que salía, contando con la compañía de dos pacifistas de PBI de Canada (Erika) y de Alemania (perdón no recuerdo el nombre). Posteriormente nos acompañaron Lucía de Italia y Markus de Suiza. El trayecto tomó cerca de una hora. Viajamos en compaña de varias personas que vivían en San José o en las veredas entre Apartadó y San José. Un tiempo del viaje cargué a un bebé cuyo papá al no tener espacio en el jeep se fue en el techo. En todo el trayecto sólo nos detuvieo en un retén el Ejército entre Apartadó y San José. Me requisaron y me pidieron cédula (sólo para hacerme decir el número). Pregunté si habían encontrado muchas personas armadas en esas requisas. El soldado que me requisó dijo que algunos civiles en un tono que me pareció dudoso y me pareció que me miraba mal.

En San José nos esperaban y nos recibieron varios miembros del consejo interno. Fueron muy amables, nos brindaron alimento y hospedaje en el centro de formación "Anibal Jiménez" (todo sin costo --aunque obviamente llevé una pequeña donación que posteriormente entregué). Pueden consultarse en internet detalles del centro de formación: http://www.cdpsanjose.org/article-imprim.php3?id_article=7.

Me sorprendió encontrar electricidad y agua permanente en el pueblo (esperaba algo diferente por mi experiencia anterior en Cacarica, pero como posteriormente el padre Javier me explicó, los habitantes de Cacarica tienen una forma de vida diferente en cuya lógica no engrana un acueducto en lugar de un rúo). Supe del comunicado del Presidente de acuerdo al cual entraría fuerza pública a San José en los próximos días y a raíz del cual cambiaron varios planes para esa semana.

Además de encontrarnos con la hermana Clara, llegaron de la Unión dos hermanas franciscanas para acompañar a la hermana recién llegada. Así mismo tuve el gusto de conocer a Antonella (periodista independiente y activista pacífica italiana), a Pablo (periodista independiente colombiano que vive en EU) y al día siguiente a Nicole (periodista de EU).

Esa noche conmemoramos un mes del asesinato de las ocho personas en la masacre del 21 de febrero de este año por parte del Ejército (las familias enteras de los líderes Luis Eduardo Guerra y Bolívar Tuberquia, así como a Alejandro Pérez). Sus nombres fueron escritos sobre piedras, algunos amigos de los asesinados recordaron detalles de las vidas de estos mártires, en todos los casos sentí mensajes de perdón, no-rencor y reconciliación, junto con reafirmación de sus principios de no portar armas y no aceptar presencia de agentes armados ni colaborarles. El acto concluyó con el canto del himno de la comunidad.

22. Martes

Después de desayunar con los invitados y los de PBI, salimos con unas 100 personas de la comunidad hacia la zona humanitaria de la vereda Arenas. Al llegar tomamos limonada que nos tenían listas algunos habitantes de esta zona, jugamos un partido de fútbol y los líderes inauguraron la zona. Se trata de un grupo de unas 10 casas a las que pueden llegar todos los habitantes de la vereda en caso de una incursión armada. Se espera que los actores del conflicto respeten estas zonas como deben hacerlo en el casco urbano de San José de Apartado. La idea es que también haya un día equipos de comunicación para informar eventuales incursiones. En esa vereda vi una compostera que mantienen, es uno de los aprendizajes que dejó la Universidad Campesina que allí tuvo lugar en agosto de 2004. Allí también ví primitivo recolectado y en los diversos recorridos por las veredas los sembrados de cacao (también siembran frijol, maíz, caña, arroz, plátano, yuca y mantienen cerdos y gallinas). No encontré sembrado alguno de coca, amapola o marihuana, me pareció que estos campesinos viven digna y humildemente de lo que produce la tierra para comer y de proyectos para comercializar primitivo, cacao y maderas --proyectos en varias ocasiones frustados por acción delictiva o bloqueos de todos los grupos.

De allí fuimos a la zona humanitaria de la vereda la Unión. En esta vereda nos tenían preparado un delicioso almuerzo con sancocho, pollo, yuca, arroz, plátano, ensalada y fríjol para los vegetarianos y marrano para los demás.

En esta vereda conocí a tres miembros permanentes del equipo de FOR. Así como a otras tres religiosas franciscanas que acompañan a la población en esa zona humanitaria de forma permanente. Tras inaugurar la zona humanitaria, dos religiosas bajaron con nosotros. De la inauguración de las diversas zonas me sorprendió la capacidad de trabajar en equipo de estos campesinos, el compromiso de los líderes (quienes según entiendo separan poder de dinero al hacer su trabajo de manera voluntaria --otras familias de la comunidad les donan alimentos en ocasiones) y el valor de los campesinos para asumir el liderazgo en asambleas (por ejemplo cuando alguno de los líderes es asesinado --como ocurre triste y frecuentemente).

Esa noche, después de comer en grupo con los demás invitados y acompañantes, le cantamos a Dios con los niños y las hermanas franciscanas.

23. Miércoles

A las 5 am comenzaron los cantos de los adventistas, que me alegraron y me hicieron congregarme éste y los días siguientes hasta las 6 am (los miembros de esta iglesia también se congregan a diario a las 5 pm).

Después de desayunar con los demás visitantes, salimos como a las 8 am hacia la vereda Cristalina. Allí tras hora y media de camino inauguramos la zona humanitaria con palabras entre otros de un líder, quien dio testimonio de la violencia que vivió (el Ejército asesino por error a su hija).

Pasamos a Mulatos después de caminar más de una hora donde también inauguramos la zona humanitaria tras el partido de fútbol. Después regresamos a San José de Apartadó.

24. Jueves

Este día se reunieron los líderes de la comunidad, así que no salimos. Tuve oportunidad de hablar con algunos habitantes de la comunidad, con los miembros de PBI y con otros visitantes. Un campesino me dio su testimonio de cómo había criado a su hijo desde que tenía 1 año y su esposa murió (por una serpiente). Hoy el hijo tiene 16 años.

La situación de salud no es nada fácil, porque no hay médico, el puesto de salud del Estado está desatendido y el Ejército decomisa las medicinas que los campesinos llevan. Siendo una región con alto índice de paludismo, hoy pienso que es gracias a Dios que siguen tantos vivos, me hablaron de la gavilana y la balsamilla como remedios para paludismo en algunos casos.

Tuve también la oportunidad de congregarme y cantar con hermanos de la Iglesia Latina, que allí funciona y se congrega a diario. Aunque hubiera querido no logré asistir a los servicios de las iglesias pentecostales.

La hermana Maritza me contó cómo habían asesinado a Aníbal Jiménez en 1999 en un salón como de 5 m x 5m, en el que se había refugiado con sus hijos por temor a sus victimarios. En todo caso los paramilitares llegaron allí y desde las dos ventanas del salón le disparaban. Él corría con sus hijos por el reducido y cuadrado espacio, a dos vecinos que intentaron ir los victimarios les dispararon, los demás habitantes se mantuvieron en sus casas hasta el día siguiente cuando fueron a encontrar el cadáver de Aníbal con tiros en su cabeza y a sus piernas aferrados sus dos hijos vivos.

25. Viernes Santo

Celebramos un viacrucis con participación ecuménica, recorrimos varios sitios marcados por la violencia (comenzando por el cultivo que había iniciado Luis Eduardo, terminando en el cementerio y pasando por las iglesias y casas de mártires). Entre una estación y otra cantamos, llevando fotos de víctimas, la cruz y sobre todo mucha esperanza de paz verdadera.

En una de las últimas estaciones encontré al defensor del pueblo de Apartadó que estaba de visita. Me sigue pareciendo una lástima que el Estado no haya asignado delegados permanentes y no armados de la Defensoría del Pueblo, Procuraduría y Fiscalía, tal como lo ha solicitado la comunidad en repetidas ocasiones.

Repartimos cartas que enviaron del INEM Santiago Pérez para los niños. Hay muchos niños, son hermosos, aunque sufren de vez en cuando por paludismo. Van a escuelas atendidas por el Estado en San José y en otras veredas. Entre los niños con los que más hablé está Alfonso, quien también siente a Dios en el corazón. Recuerdo que la hija de una campesina viuda tuvo hijo el miércoles. El parto lo atendió la misma abuela (otra amiga campesina me contó que ella misma había atendido sus propios partos porque su esposo se iba a tomar). El bebé, como era un poquito anticipado, tuvieron que llevarlo a Apartadó donde estaba en incubadora.

Aunque quería entrenar a algunas personas de la comunidad en el uso de su sitio www.cdpsanjose.org, no resultó posible por el abrupto cambio de planes que el anuncio del Presidente del lunes obligó. Me alegró leer en El Colombiano el martes un artículo sobre la comunidad en el que citaban como fuente la página web.

Tanto esta noche como las anteriores nos quedamos hasta tarde con los amigos visitantes (los amigos del pueblo se acostaban temprano --obviamente trabajaban físicamente más fuerte, y me falto ayudarles más). Como en San José de Apartadó por decisión de la comunidad no se consume licor, nos dedicábamos a hablar y jugar (pictografic o lo que se nos ocurriera). Me pareció que el ambiente hacía más fácil que nos comportáramos de manera extrovertida --a imitación de los niños. En particular esta noche casi que no dormimos de tanto que estuvimos hablando y riendo entre los frescos (que incluyen el árbol de la resistencia con profundas raíces) del centro de formación que nos fueron presentados por su pintora: la señora B..., una dulce mujer de la comunidad, de la que se habla en este artículo: http://www.cdpsanjose.org/article.php3?id_article=61.

26. Sábado de resurrección

Salimos de regreso bien temprano (entre otros con quienes fuimos). Infortunadamente no alcancé a despedirme de muchas personas. De Medellín terminamos saliendo casi a las 5 pm y por eso no alcanzamos a pasar el retén en la zona de La Dorada y tuvimos que pasar la noche entera allí (fue apropiado haber llevado bolsa de dormir).

Gracias a Dios todo el viaje salió bien y tuve la oportunidad de conocer gente que construye paz por un camino que personalmente encuentro propio de los cristianos.

Enlaces

* Página de la Comunidad de Paz de San José de Apartadó: http://www.cdpsanjose.org/
* Mi derecho de petición del 16 de marzo de 2005 radicado número 058547: http://www.geocities.com/v-tamara/cartas/sja-marzo2005.html
* Derechos de petición escritos por el padre Javier Giraldo y cronología de agresiones, él es vocero de esta comunidad ante la CIDH: http://www.javiergiraldo.org/
* Resoluciones de la Corte Interamericana de Derechos Humanos sobre esta comunidad de paz: http://www.corteidh.or.cr/seriee/index.html#apartado

 
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