Graves denuncias de abogado colombiano contra la propuesta del presidente Uribe

'Lo que se busca con la ley de alternatividad penal es legalizar un Estado paramilitar'

La terrible masacre de una familia campesina humilde apareció ante mis ojos otra vez el jueves pasado cuando comenzaron las discusiones sobre la ley de alternatividad penal para el paramilitarismo colombiano. ¿Será que éste y otros terribles miles de crímenes quedarán impunes? fue la pregunta que me hice. Y parece que sí, porque la posición de la mayoría de los congresistas es a favor.

por Dick Emanuelsson

BOGOTA / 040116 / Después de la instalación de Álvaro Uribe Vélez en la Presidencia el 7 de agosto del 2002, los jefes paramilitares se declararon a favor de reinsertarse en la sociedad colombiana. Comenzaron las conversaciones directas entre el designado para esta tarea, Luis Camilo Restrepo, y sus contrapartes de las AUC, entre ellos Carlos Castaño y Salvatore Mancuso.

En noviembre se inició el proceso de desmovilización: 850 paramilitares entregaron 112 armas. El 15 de enero comenzó en la comisión primera del Senado la discusión acerca de la ley de alternatividad penal que en mayo culminará en una legislación.

¿Cuál es la intención de esta legislación?

Eduardo Carreño es integrante del Colectivo de Abogados Alvear Restrepo, una de la más destacadas ONG colombianas, varias veces condecorada en la Unión Europea por su labor valiente en pro de los derechos humanos en Colombia. Con él hablé para sondear cuál es la posición de la "otra Colombia", que no absorbe incondicionalmente la versión oficial.

-- Hay suficientes procesos en Colombia que acreditan que el paramilitarismo es financiado, patrocinado y tolerado por el Estado. Igualmente hay pruebas de la vinculación de empresas transnacionales y de gobiernos extranjeros en este fenómeno.

-- Cualquiera que tenga duda sobre el particular puede incluso consultar la página web de los paramilitares o la misma confesión que hizo Carlos Castaño en su libro ("Mi confesión") o las entrevistas que ha dado en donde específicamente narra las relaciones que ellos tienen con la DEA, con la CIA, con el narcotráfico, con los partidos políticos, con los gremios económicos y con todas las bases militares. Este es el primer elemento que quiero dar claro en este tipo de apreciaciones.

Legalizar los bienes de los paramilitares

Eduardo Carreño considera, como segundo factor, que lo que se está buscando en este proceso es, ante todo, legalizar el paramilitarismo. Con esa legalización vienen, según Carreño, las otras exigencias paramilitares como:

- Legalizar los bienes que los paramilitares les robaron a los desplazados.
- Legalizar los bienes que los paramilitares han adquirido producto de los negocios con el narcotráfico.
- Que el paramilitarismo sea asumido y pagado por el Estado colombiano del presupuesto nacional, "lo cual nos parece un acto delictuoso". Estos elementos no aparecen ni en la propuesta de la ley, ni en los diálogos, agrega el destacado abogado.

Según éste, lo que se busca con la ley es la impunidad de los crímenes cometidos por el paramilitarismo, "pero sin que el paramilitarismo desaparezca como estructura criminal del Estado. Porque en las zonas que ellos controlan, una parte del paramilitarismo es la que se ha ido presentando públicamente, pero la otra, que no es reconocida públicamente por el Estado, no aparece ni en las listas ni aparece vinculándose al Estado".

"Quiere convertirse en la esposa oficial del Estado"

-- Hay dejar claro en esto es que nosotros sí creemos que el Estado debe responder por la totalidad del fenómeno del paramilitarismo y los crímenes de guerra o los crímenes de lesa humanidad que haya cometido el paramilitarismo o que siga cometiendo el paramilitarismo.

Los críticos a este proceso con el paramilitarismo han dicho que el diálogo es un diálogo de "yo con yo". Lo dijo la senadora liberal Piedad Córdoba, y lo ha afirmado también todo el movimiento popular. El abogado Carreño lo confirma "sin pelos en la lengua", pero agrega que el paramilitarismo quiere dejar de ser "la amante del Estado" para "convertirse en la esposa oficial del Estado y del Establecimiento". Y así hay que entender que todos los crímenes que cometieron quedarán impunes.

-- Esto nos parece sumamente grave, por la magnitud del conflicto y por lo que esto implica como repercusión política en la sociedad colombiana y en la comunidad internacional. Es decir, lo que se está buscando es legalizar y legitimar un Estado paramilitar en Colombia.

Conversaciones ganaderos-paramilitares

No se sabe en Colombia cuántos millones de hectáreas se encuentran bajo control paramilitar. Tampoco se sabe con exactitud quiénes los financian o los enlaces que tiene el paramilitarismo. En junio del 2002, en un allanamiento de la sede de Fedegán (de los ganaderos) en Córdoba, la cuna del paramilitarismo, la Fiscalía incautó computadores y libros de contabilidad. El motivo eran las 200 horas de interceptaciones telefónicas que la Fiscalía habían hecho entre dirigentes ganaderos y los máximos jefes paramilitares. El presidente de Fedegán, Jorge Visbal, ante el allanamiento, puso el grito en el cielo antes de ni siquiera saber el contenido de las conversaciones ganaderos-paramilitares. Pero el entonces ministro de Defensa del presidente Andrés Pastrana declaró que no era ninguna novedad que los ganaderos, terratenientes y otros sectores poderosos de la sociedad colombiana estaban detrás del financiamiento del paramilitarismo.

Por eso es importante, subraya Carreño, que el Estado cree una comisión de esclarecimiento histórico para determinar qué ha pasado en las regiones.

-- Lo que sí sabemos es la cantidad de desplazados, aproximadamente tres millones de personas. Lo que hay que buscar es que estos desplazados hablen públicamente de lo que pasó en cada uno de los municipios o veredas en Colombia, determinar los bienes que ellos tenían, ya sea como propiedad o como posesión, para que esas propiedades regresen a sus legítimos dueños.

Sobre los bienes producto del negocio del narcotráfico, tampoco existen estadísticas, afirma Carreño. Se habla vagamente de que los jefes paramilitares han tomado las riendas, con el poderoso recurso económico que significa el narcotráfico, en 400 de los 1.080 municipios del país, es decir, casi la mitad del territorio nacional.

¿Partido ‘para’?

En su intervención en el Senado que hizo el Comisionado de Paz, Luis Camilo Restrepo, éste dió luz verde para los paramilitares de crear sus propias organizaciones políticas. Pero los paramilitares, según el jefe militar de las AUC, Salvatore Mancuso, ya tienen desde las elecciones al Congreso del 10 de marzo del 2002 por lo menos "35% de los congresistas", que son avalados y apoyados por las AUC.

En el debate cristalizaron las primeras intervenciones por parte de un congresista cuando la antioqueña Rocío Arias, según El Tiempo, pidió que en las audiencias, que continuarán la próxima semana, se dé un debate abierto y sincero.

"Ya en las regiones donde operan estos grupos de autodefensa hemos aprendido a convivir con ellos de manera articulada (...) Estos grupos se han convertido en la tabla de salvación para esas regiones", dijo la congresista, según el diario.

Para el abogado de derechos humanos, estas declaraciones son la confirmación de que los paramilitares ya tienen su gente dentro de las corporaciones legislativas.

-- Eso es cierto, pero con el encubrimiento y la impunidad no se investiga. Que el jefe paramilitar diga que tiene 35% significa políticamente que ellos ejercen un mandato a nombre del paramilitarismo o que el paramilitarismo es legalizado y legitimado adentro de las estructuras del Estado.

Congresistas como voceros del paramilitarismo

-- Ahora, no se ha señalado quienes son esos senadores o representantes, pero aquí, en El Tiempo en el día de hoy, dice Eduardo Carreño y indica con el dedo, cuando la representante de la Cámara (Rocío Arias) dice que ellos ya están sentados en los territorios y que ellos conviven con los paramilitares y que esa es la salvación para sus propiedades, está reconociendo públicamente esta realidad política.

-- Cuando en esos debates ellos afirman, casi dos años después de las elecciones al Congreso, ese tipo de cosas, muchos representantes de la Costa y de los Llanos Orientales son miembros o voceros del paramilitarismo en Colombia. Pero esto no se investiga por parte de la Fiscalía ni de las autoridades disciplinarias. Eso es supremamente grave.

-- Que no vengan a decir hoy que los paramilitares van a hacer política, es otra contradicción con uno de los elementos que trae la ley, que es la imposibilidad para ejercer cargos públicos por 10 años. Es una aberración jurídica y política.

La tregua paramilitar

Según la Comisión Colombiana de Juristas, los paramilitares han ejecutado más de 700 crímenes durante su tregua con el gobierno de Alvaro Uribe. Diariamente llegan las noticias de masacres o asesinatos selectivos, sobre todo en las áreas donde la guerrilla ejerce una influencia política y militar, y donde, casualmente, la militarización por parte de las Fuerzas Militares de la zona es muy fuerte.

-- En las zonas que tienen consolidadas siguen operando libremente y hacen operativos selectivos y de control. Hay una aparente contradicción entre los que dialogan y los que no dialogan, pero esa contradicción no existe, simplemente es parte de una estrategia del Estado para mantener en la ilegalidad sus actuaciones y poder realizar crímenes contra la población en estas áreas.

¿Cuantos soldados campesinos...

En el mismo día que se hizo esta entrevista con el abogado Carreño, la agencia de noticias (SNE) del Palacio Presidencial envió a todos los periodistas acreditados en Colombia un comunicado del Ejército donde dice que "a finales de 2004 habría 22.600 soldados campesinos en el país", integrados en 565 pelotones, cada uno con 40 soldados.

El tema de los soldados campesinos ha creado una fuerte polémica entre las organizaciones de derechos humanos y el gobierno de Álvaro Uribe. Este último es criticado por involucrar a la población civil en la guerra. Hacen comparaciones con el mandato como gobernador en el departamento de Antioquia donde Uribe creyó las agrupaciones civiles-militares llamadas Convivir. Este organismo, que obedecía las órdenes del batallón local en cada región, fue disuelto por el gobierno del presidente Ernesto Samper después de sufrir fuertes criticas nacionales e internacionales por haber legalizado el paramilitarismo en Colombia.

La crítica actual contra al programa de soldados campesinos o "soldados de mi pueblo" consiste en que los paramilitares desmovilizados serán integrados en estos pelotones.

...son paramilitares?

Eduardo Carreño no oculta su crítica.

-- La Fiscalía ha emitido públicamente solamente 600 capturas de paramilitares conocidos. Pero si hablamos de 12 mil paramilitares y no se conoce cuántos de ellos entraron a formar parte de los soldados campesinos, o de la red de informantes o del servicio de guardabosques en las zonas de erradicación de cultivos ilícitos, lo que se está haciendo es legalizar el paramilitarismo a través de este otro mecanismo, de vincular el paramilitarismo con soldados campesinos y al servicio a la Fuerza Pública y vinculando a sus familias al conflicto.

-- Eso es sumamente grave. Sobre eso hay denuncias, pero los campesinos de las zonas no pueden hablar, porque por el otro lado se busca destruir las organizaciones existentes o ponerlas al servicio del Estado una vez eliminadas las direcciones políticas de oposición o de los movimientos sindicales o de los movimientos agrarios. Simplemente la gente se somete por diferentes mecanismos.

¿El poder ya no necesita más el paramilitarismo?

En una de las crónicas que escribió el columnista Roberto Posada, alias D’Artagnan de El Tiempo, citando al comandante guerrillero 'Mono Jojoy' de las FARC, que decía que después de que la oligarquía ya no necesite más la figura de Carlos Castaño, la van a echar simplemente para la historia.

Pero Eduardo Carreño dice que no que ha llegado ese momento sino todo lo contrario.

-- Lo que está haciendo es legalizando el paramilitarismo. El paramilitarismo ha sido y es funcional al Estado históricamente. El paramilitarismo se sigue utilizando en el mundo. Eso es lo que ha hecho Estados Unidos en Afganistán, lo que esta haciendo en Iraq y en otros conflictos en el mundo. Lo que se busca es fortalecer el paramilitarismo, militarizar toda la sociedad y vincular el paramilitarismo a las estructuras del Estado.

-- ¿Pero en algunas zonas del territorio ya no se necesitan más los paramilitares?

-- Sí, pero ahí se ha reforzado el Estado que no llega con inversiones sociales sino con represión.

¿Serán extraditados los jefes paramilitares?

Durante todo el proceso de la reinserción del paramilitarismo se ha hablado de que los jefes paramilitares serán extraditados a Estados Unidos, según la exigencia de los mismos norteamericanos. Aparentemente parece una contradicción entre Uribe y Bush en ese sentido. Pero el abogado del Colectivo de Abogados Alvear Restrepo no cree que esto sea mayor problema.

-- Yo creo que esas extradiciones jurídicamente se van a poder manejar. Pero que se vayan a materializar, lo veo muy difícil. Yo reitero lo que dijo Carlos Castaño en su libro "Mi confesión", donde él reconoce que trabaja y tiene relaciones con la CIA, y que ha trabajado para que narcotraficantes en particular se entreguen a la CIA, entreguen información y los bienes. Entonces, trabajar para que sus agentes se entreguen me parece una contradicción.

-- Recordemos qué pasó con Osama bin Laden que era agente de la CIA, que fue entrenado por la CIA y después lo presentan como terrorista. Es importante e ilustra en qué forma operan organismos internacionales como la CIA al servicio de los intereses de los Estados Unidos.

¿Cuál es la respuesta de las víctimas y de la comunidad internacional?

Eduardo Carreño considera que en este momento los organismos internacionales están desacreditados y debilitados por su posición en la guerra en Iraq. En todo caso, dice, tienen que exigir que las víctimas del paramilitarismo sean reparadas e indemnizadas por el Estado.

Y sueña con el día en que los campesinos puedan hablar libremente del paramilitarismo en Colombia.

-- El día que haya garantías para que los desplazados con los familiares de las víctimas den la información real de lo que pasa en las zonas, pues eso va a salir información en magnitud incalculable de lo que ha sido el fenómeno del paramilitarismo, de quiénes se han vinculado y quiénes se han lucrado de los crímenes del paramilitarismo. Eso hay que plantearlo, y por eso es importante la creación de la comisión de esclarecimiento y justicia y reparación que no se puede separar porque es integral.

Escucha toda la entrevista en Radio Café Stereo

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