Asociación Campesina del Catatumbo
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Desconocidos intentan llevarse a un campesino del Tarra con apoyo del Ejército Nacional
Asociación Campesina del Catatumbo - Ascamcat / Jueves 7 de noviembre de 2013
 

El pasado día 25 de Octubre siendo aproximadamente las 17:30h se presentó otro grave episodio de agresión contra el campesinado del Catatumbo que pudo tener consecuencias nefastas para un campesino de El Tarra (Catatumbo).

6 desconocidos que vestían de civil con busos de diferentes colores, bermudas y que calzaban botas pantaneras llegaron en 3 motos a la casa de la señora Francelina Sanguino Durán, en el barrio Primero de Enero. Se bajaron de las motos y sacaron una pistola cada uno preguntando en la casa por Luis Fernel Acosta Sanguino, encañonando a las personas que se encontraban en la casa y entrando a la fuerza a la vivienda.

Del interior de la casa sacaron al señor Fernel, que se encontraba en su pieza conversando con su esposa. En el exterior le propinaron una golpiza dándole pata y puño después de sacarlo a rastras. La golpiza fue tan fuerte que se temia por la vida del campesino y eso generó revuelo en la cuadra por los gritos de los familiares. Numerosos vecinos salieron de la casa para ayudar al señor Fernel y reprochar la brutal agresión.

Los agresores en ningún momento de identificaron como ejército, policía o cualquier otro cuerpo de seguridad del estado.

Cuando empezaron a verse rodeados los sujetos intentaron llevarse al señor Fernel en una de las motos pero la oposición de los vecinos hizo imposible esa acción. Los vecinos llegaron a tirales piedra, palos y otros objetos contundentes a los desconocidos para que huyeran del lugar pero no lo consiguieron.

Al cabo de una hora mas o menos ,y al llamado de uno de los agresores, apareció el ejército disparando fuego real contra la población civil que se oponía a la sustracción de su vecino para disolver la protesta.

En ese momento los desconocidos robaron el carro de un comerciante ocañero que vendía víveres en las cercanías, amarraron al señor Fernel a una de las puertas y se lo llevaron, según fuentes presenciales, al batallón que el ejército Nacional tiene en El Tarra.

La Asociación Campesina del Catutumbo exige al ejército que deje de actuar de manera ilegal contra la población civil de nuestra región. Exigimos que el proceder de la Fuerza Pública se ajuste a la constitución y a la convención de los Derechos Humanos y que no se de cobijo a grupos armados al margen de la ley en sus instalaciones y, si es que se trata de fuerza pública que se identifiquen como es su obligación.

De la misma manera expresamos nuestra profunda preocupación por la facilidad e impunidad con la que se producen actos violentos en la zona protagonizados por grupos que no se identifican, que se identifican como paramilitares o que, siendo fuerza pública, no se identifican ni portan insignias alusivas a su condición de funcionarios. Esta situación genera mucha zozobra entre la población y aumenta más la desconfianza con respecto a los cuerpos de seguridad.

Exigimos que las detenciones se hagan con acuerdo a la ley, mostrando orden judicial y manteniendo la integridad de los detenidos en todo momento. Rechazamos también los montajes judiciales que continuamente llevan a nuestros campesinos a las mazmorras del estado, con el único objetivo de mostrar falsos resultados al comando Sur de los Estados Unidos, en la mayoría de casos a través de la aplicación de la ley 30 y generando montajes y falsas acusaciones por rebelión, terrorismo y otros delitos, que se adjudican indiscriminadamente a muchos campesinos inocentes.

Reclamamos la libertad inmediata de los más de 400 catatumberos falsamente acusados de ser narcotraficantes, cuando su única actividad es la de cultivar y recolectar hoja de coca y exigimos que haya una reforma agraria integral para poder resolver la problemática que implican los cultivos de uso ilícito, la cual no es ajena para nuestros campesnos y campesinas, que no tienen otra alternativa real y factible para conseguir su sustento.

Por último responsabilizamos al ministro de defensa por la seguridad de nuestro campesinado y hacemos un llamado a las organizaciones de Derechos Humanos para que estén a atentas al acontecer en el Catatumbo

De la misma manera invitamos a las organizaciones internacionales a trasladar sus preocupaciones con respecto a la situación de Derechos Humanos en la región del Catatumbo, mas aún después del gran paro agrario.