Corporación Acción Humanitaria por la Convivencia y la Paz del Nordeste Antioqueño
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Intercambio de experiencias en defensa de la vida por la unidad latinoamericana
Los días 28 y 29 de marzo de 2014 se llevó a cabo en el Nordeste Antioqueño el encuentro entre Honduras y Colombia el cual contó con la participación de delegados de CAHUCOPANA y MISEREOR
Cahucopana / Viernes 4 de abril de 2014
 

Las prácticas del modelo neoliberal se multiplican por toda América Latina poniendo a prueba el valor de los pobladores de los territorios, académicos y organizaciones sociales que buscan contribuir en la transformación de las causas que el mismo modelo genera propendiendo por condiciones de vida digna para todos y todas en cada país.

En este sentido, la Corporación Acción Humanitaria por la Convivencia y la Paz del Nordeste Antioqueño CAHUCOPANA propició un espacio de encuentro entre MISEREOR, organizaciones de Honduras y Colombia con el fin de que compartamos experiencias y herramientas para la promoción, denuncia y defensa del DIH en nuestras comunidades. Que estas violaciones sean en su mayoría perpetradas por los Estados o gobiernos de turno de ambos países es solo una de las coincidencias que encontramos.

Como CAHUCOPANA hemos tenido el gusto de recibir a compañeros y compañeras de la Organización FIAN (Foodfirst Information & Action Network), del Observatorio de DD.HH del Bajo Aguan y COPA (Coordinadora de Organizaciones Populares del Aguan), así como la representación de MISEREOR. Para recibir a la delegación hondureña también estaban con nosotros compañeros de la Corporación Jurídica Yira Castro y Marcha Patriótica del Magdalena medio.

Nuestro primer contacto tuvo lugar en la ciudad de Barrancabermeja, su cálido y húmedo clima nos envolvió regalando a los visitantes una muestra del temple de algunos de nuestros territorios. De allí nos desplazamos hacia la vereda Puerto Nuevo Ité, también conocida como la Cooperativa, en el municipio de Remedios - Nordeste Antioqueño. A nuestra llegada el abrazo del sol en el trayecto vía terrestre había insolado a varios de nuestros compañeros. El camino que tomamos nos permitió corroborar la falta de inversión en las carreteras del departamento, el estado de casi abandono de varias escuelas en las veredas que quedaban atrás a nuestro paso y la reiterativa causa del conflicto agrario en Latinoamérica, la acumulación de tierras.

Una breve introducción a la historia del caserío que ha sido quemado en dos ocasiones por fuerzas paraestatales, que ha sido testigo del accionar criminal de las fuerzas militares, desapariciones, desplazamiento forzado, falsos positivos, criminalización al campesino, bloqueo económico y social…

Empezamos con un compartir de nuestras historias como organizaciones, por parte de CAHUCOPANA el nacimiento de cada una, los contextos que circunscribieron las iniciativas, las causas que prevalecen y fundamentan nuestro quehacer.

Nos encontramos con amplias diferencias y varias similitudes.

En cuanto al territorio, las Zonas de Reserva Campesina en Colombia tanto legal como legítimamente están constituidas por propuestas y dinámicas campesinas. En Honduras, a las y los desterrados les ha tocado asumir la iniciativa de recuperación de tierras que tradicionalmente han sido de sus familias y fueron vendidas por terceros de modo irregular a empresas trasnacionales para el cultivo de palma y producción de agrocombustibles.

En los territorios de ambos países se mantiene la práctica de los cultivos de pancoger, sin embargo mientras aquí en algunos territorios prevalece la minería artesanal, pequeña y mediana, allá los campesinos se han visto conminados a seguir cultivando la palma para venderla a las empresas trasnacionales puesto que es el único producto que pueden comercializar dejando al campesinado en condición de obrero agrícola como lo definió Gilberto Ríos del Observatorio de DD.HH (Honduras).

En Honduras se han vivido unos 12 golpes de Estado a partir del siglo XIX, muchos de sus gobiernos han sido militares, el fraude electoral ha sido notorio y la intervención gringa militar e industrial constante. Luego del golpe de Estado al pacto entre Liberales y Nacionalistas en el 72, el gobierno impuesto fue destituido por el consejo superior de las fuerzas armadas por sobornos recibidos a la compañía estadounidense “Chiquita Brands”, la misma que en nuestro país se benefició con la Masacre de las Bananeras donde más de Tres mil obreros fueron acribillados por el Ejército Nacional.

En Honduras, luego del reciente golpe de Estado en el 2009, se ha hecho más notoria la presencia de oficiales del ejército israelí y gringo así como de personajes colombianos en el país centro americano. Las tácticas de represión han variado, se han encrudecido, detenciones arbitrarias, desapariciones, abuso de autoridad y desplazamientos forzados, por ello se ha hecho indispensable la conformación del observatorio de DDHH y la necesidad de fortalecer la articulación de las organizaciones sociales, populares y campesinas. Aquí se ha confirmado la presencia de militares israelís adiestrando grupos paraestatales sin olvidar las bases militares gringas en nuestro territorio y la presencia de oficiales estadounidenses en las bases nuestras.

El acompañamiento internacional ha sido clave para ambas organizaciones en sus procesos de defensa de la vida, la permanencia e incidencia en los territorios, la difusión y seguimiento a las denuncias de los actos sistemáticos en la violación de los DDHH y el DIH por parte de los Estados sus organismos y otros actores armados.

La consolidación de equipos, comités regionales y urbanos, el fomento de la educación en las comunidades, la identidad con su territorio y su comunidad, la sistematización de procesos, las bases de datos, las comunicaciones, las relaciones e intercambios con otras organizaciones, el trabajo de género, la crítica y la autocritica, la objetividad no así la neutralidad en el deber ser de los y las defensoras de Derechos Humanos, fueron temas y herramientas abordadas en el espacio que, recogiendo las palabras de una de las compañeras en el espacio, contribuyo positivamente al fortalecimiento de los procesos al permitir contemplar nuevas herramientas para el desarrollo del ejercicio e identificar debilidades y fortalezas en las organizaciones.

Toda la logística y el cierre del encuentro estuvo a cargo del comité de mujeres de la vereda quienes cerraron con las presentaciones de bailes folclóricos y danza contemporánea representada por hombres y mujeres, niñez, jóvenes y adultos de la Cooperativa.

En la noche de despedida nos contaban los compañeros de Honduras sobre sus rituales y su cultura al escuchar y ver la forma en que en nuestra región se escucha y baila uno de sus más reconocidos géneros musicales, la punta. De nosotros nadie sabía que esa música era hondureña pese a que allí se escucha tanto.

A nuestra salida el clima fue en tanto más generoso, nosotros nos dispusimos a continuar con nuestro cronograma de trabajo y los compañeros y compañeras de Honduras con su itinerario, aun les esperan un par de ciudades por visitar en Colombia, continuarán con la recolección de herramientas que les ayudarán a identificar caminos hacia el fortalecimiento del movimiento campesino, social y popular en el horizonte del nuevo amanecer en nuestro continente.