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San José de Apartadó, Antioquia
Justicia mañosa se ensaña contra movimiento social urabaense
 

No queda más esperanza para los campesinos de San José de Apartadó. Una justicia mañosa que se ensaña contra el movimiento social, contra los líderes comunales y los demás campesinos quienes, hoy re-victimizados por el Estado, se convierten en objeto de montajes judiciales con las más bajas intenciones de acallarlos y de generar miedo y zozobra en toda la comunidad campesina. Se presenta un creciente escalamiento de las más vulgares formas de persecución y represión que se instaura implacable contra el ciudadano del campo pero que se muestra complaciente con la criminalidad.

Por las denuncias y la labor de defensa de los derechos humanos, es muy claro que todo el andamiaje procesal obedece a una campaña de detenciones y persecuciones contra el movimiento social y sus campesinos, basados meramente en supuestos informes de inteligencia militar muy cuestionables desde lo legal. Estas acciones van en contravía de la jurisprudencia y en contra de las recomendaciones realizadas por las Naciones Unidas y por el Comité Internacional de la Cruz Roja y hacen que se avecine nuevamente una crisis humanitaria en San José de Apartadó, en tiempos en los que se escuchan gritos, ruegos y clamores por lograr la paz.

El pasado 1° de febrero mientras John Jairo Cardona realizaba junto a sus hijos diligencias personales en Apartadó fue interceptado por autoridades judiciales de la región. Los hechos sucedieron aproximadamente a las 3 de la tarde. Este campesino es un líder y gestor innato de la comunidad campesina de la vereda Alto Bonito.

El Comité de y para los Derechos Humanos de San José de Apartadó rechaza categóricamente las persecuciones políticas en contra los diferentes movimientos sociales y comunales y rechaza las formas en las que se están implementando procesos pre-fabricados en la región para reprimir las expresiones sociales que sólo intentan fortalecer la democracia.

Por todo lo anterior se exigen garantías al debido proceso en estos evidentes falsos positivos judiciales contra las organizaciones sociales y comunales y contra los habitantes de San José de Apartadó. Se exige igualmente el cese a la persecución, hostigamiento, represión y estigmatización por parte del Estado colombiano contra la población campesina, líderes comunales y defensores de derechos humanos de San José de Apartadó. Se exige respeto y garantías a la vida y la dignidad de los líderes campesinos y defensores de los derechos humanos, el acatamiento de las garantías constitucionales de defensa, libertad y honra de los ciudadanos.

Se exige asimismo el cese inmediato de los falsos positivos judiciales contra las organizaciones sociales, revisiones e investigaciones objetivas desde instancias superiores a estos procesos y a funcionarios que atentan contra la democracia y a las formas en que están actuando las autoridades judiciales con lo que al parecer son procesos fabricados malintencionadamente contra las organizaciones comunales y los habitantes de las comunidades campesinas de San José de Apartadó y transparencia en la construcción de la anhelada paz. Hechos como la detención de los líderes populares atentan contra la esperanza de profundizar la democracia y construir garantías para el ejercicio político de las comunidades víctimas de violencia política.

Se exige respeto por todas las libertades de participación de las comunidades campesinas, la autonomía de las Juntas de Acción Comunal y que se castigue jurídicamente a quienes atentan contra estas expresiones de la democracia, que cese de una vez el irrespeto a los espacios de deliberación civil y comunitaria y que se garantice el ejercicio del derecho a la libertad de asociación y de expresión coartados por la intromisión de la fuerza pública.

Se exige que cesen de manera inmediata los hostigamientos y constreñimientos para obligar a los líderes y personas civiles a participar de la guerra y que termine la persecución contra San José de Apartadó y que se activen de manera inmediata los mecanismos y protocolos de verificación y protección para los habitantes de este corregimiento. Se exige a los organismos de control del Estado que no sigan haciendo caso omiso a las denuncias de la comunidad.

Por todo lo anterior se responsabiliza, de presentarse cualquier situación que ponga en riesgo la integridad física, la vida, la libertad, la honra, dignidad y la moral de los habitantes de San José de Apartadó o situaciones de desplazamiento forzado individual o colectivo; al Estado colombiano representado por la Fuerza Pública, Ejército Nacional, por cualquier acción y persecución política contra toda forma de organización campesina.

Por último se hace un llamado a la opinión pública nacional e internacional, a los organismos de protección y defensa de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario, a todas las organizaciones no gubernamentales y a las personas sensibles con el dolor cercano y lejano para que se sumen a este clamor por la no repetición de la barbarie homicida que han padecido las comunidades campesinas.