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Exitoso primer festival de narrativa y poesía en Ibagué
Un auditorio joven en su inmensa mayoría, culto y receptivo vibró de principio a fin con la pléyade de poetas y narradores tolimenses. Además, que se contó con el poeta uruguayo Fernando Chele.
Nelson Lombana Silva / Domingo 20 de noviembre de 2016
 
De izquierda a derecha: Edison Peralta González, Fernando Chele y Jairo Ancízar Mosquera. Foto Nelosi.

El viernes lluvioso de la semana pasada no fue impedimento para que la sala de música de la biblioteca Darío Echandía, de la ciudad de Ibagué (Tolima), se llenara hasta el tope a deleitar el oído y por ende el espíritu con la bella poesía.

Un auditorio joven en su inmensa mayoría, culto y receptivo vibró de principio a fin con la pléyade de poetas y narradores tolimenses. Además, que se contó con el poeta uruguayo Fernando Chele.

Fueron horas encantadas que animaron la condición humana desde el arte y bien se podría considerar como una negativa desafiante al desértico modelo neoliberal, sistema que deshumaniza y cosifica al ser humano. Poetas y poetisas con y sin experiencia, jóvenes y adultos mayores, inundaron el recinto con sus versos salidos de lo más profundo de sus seres.

El maravilloso encuentro fue coordinado por José Nivia Roosevelt Castellanos y Julián Nivia Roosevelt, como quien dice: padre e hijo.

“Mi padre es un creador de este evento, de este primer encuentro que tenemos de literatura del arte. Para nosotros es placentero saber que los que buscan la palabra y ficción estén con nosotros hoy”.

“Un festival de narrativa y poesía que llevamos como colectivo de la literatura del arte cinco años de trabajo constante, ya tenemos una revista”, dijo Julián al dar apertura al recital.

En su presentación, dijo que su poesía era creacional por cuanto hacía parte de ella la pintura obra de él y la música. “La poesía –subrayó– no es solo el lenguaje, no es solo jugar con la lengua castellana, la poesía también está en la pintura, en la música, en el teatro, en el cuerpo, como diría Gustavo Adolfo Bécquer, la poesía eres tú”.

“El hacer poético no es un mero juego, sino un trabajo de análisis, de estudio profundo que tiene mucha relación con el mundo, tiene relación con la filosofía, como vemos en la obra de Jorge Luis Borges, tiene que ver con la teología como vemos en los poemas de Ernesto Cardenal, ese reconocido poeta nicaragüense; como vemos también en la poesía de José Martí, que tiene una tendencia socialista y de corte sociológico”.

“Hay que comprender que la literatura tiene un compromiso con el mundo, un compromiso con el Otro, con ese sentimiento de otredad, de alteridad, que debemos acercar nosotros. La poesía es compromiso con el Otro”.

José Nivia Roosevelt Castellanos –por su parte– dijo al recitar: “Colombia no tiene que envidiarle nada a ningún país del mundo. Tenemos cinco pisos térmicos y para colmo de males, esos cinco pisos térmicos, hay uno que está a la orilla del mar. Es la Sierra Nevada de Santa Marta, donde en la época del señor presidente Alfonso López Michelsen, fue desforestada, casi acaban con las nieves perpetuas con pleno consentimiento del Estado”.

“Allí, en esa época un burro valía más que un campero porque con el burro podían bajar la marihuana de la Sierra Nevada de Santa Marta, con el campero no”.

“Traían la marihuana de la Sierra Nevada de Santa Marta y la distribuían en camionetas Ford 350 y la embarcaban por los alrededores de la costa de Palomino, de Tairona y de toda esa parte, la subían a alta mar”.

“Antes de Riohacha hay un aeropuerto sobre la carretera, un aeropuerto que tiene como unos ocho carriles para automóviles. Desde este sitio Carlos Lehder, en avionetas, en aviones DC3 y DC10, sacaba la marihuana para Estados Unidos. Estados Unidos en el gobierno de Jimmy Carter la enviaba a su vez para Vietnam para darles a los soldados que combatían allí. O sea, la convirtieron en una dosis alucinógena para dormir la conciencia de los soldados norteamericanos para que no les doliera la conciencia de hacer las masacres que hicieron en Vietnam”.

“Ese aeropuerto está todavía ahí, no lo han podido quitar”.

“Es una de las cuestiones que ha sucedido en Colombia y el pueblo colombiano impasible, no dice absolutamente nada, dejamos que nos atropellen y listo. Nos limitamos simplemente a mirar”.

“Una de mis novelas se llama El demonio de la Sierra, tiene relación con esta situación”.

“Después del problema de la marihuana, aparece el problema de la coca. A la juventud de hoy les tocó una partecita. Pero lo que no les tocó vivir fue la guerra de los Mil Días. Sobre eso tengo también una novela que se llama Violencia en el Paraíso, ni tampoco la violencia del 48 y 52, que dejó más o menos 500 mil muertos para una población que oscilaba entre siete y ocho millones de habitantes en el gobierno de Laureano Gómez, que originó desafortunadamente la violencia que estamos viviendo en la actualidad”.

“Desde ahí comenzó esta violencia, fue cuando apareció las FARC en 1964, porque ellos como guerrilla liberal se fueron al monte, el Ejército comenzó a perseguirlos y a matarlos, y nadie se va a dejar matar amarrado como mataron a muchos. Los más pensantes se fueron al monte para poderse librar de semejante situación”.

“Todos estos son temas que dan a la imaginación la forma de pronto para escribir a la gente, situación que en determinadas épocas se vivieron y que la juventud de hoy no conoce con exactitud las causas reales”.

El poeta Édison Peralta González, nacido en el municipio de Villarrica (Tolima), la tierra bombardeada por el dictador Gustavo Rojas Pinilla y abandonada totalmente por los sucesivos presidentes, estremeció el escenario con sus versos cargados de denuncia y esperanza revolucionaria.

Estos versos son látigos contra la oligarquía y llama encendida que ilumina el camino hacia una segunda y definitiva independencia. Enseña el poeta Peralta que la poesía es una poderosa arma revolucionaria.

“Comienzo por agradecer sobremanera la presencia de los jóvenes, un abrazo para todos ellos. Creo que ellos son el futuro, nos van a reemplazar y a hacer lo que nosotros no pudimos hacer quizás porque nos hizo falta tiempo o quizás porque no tuvimos la capacidad y el valor”.

“Estos versos están encausados dentro del pensamiento crítico, lo que el gran poeta español denominara la poesía de la conciencia crítica que muy pocos referentes existen en nuestro país”.

“De eso, me he atrevido, desde el Tolima, a darle vida a la poesía de la conciencia crítica. Yo la he llamado poesía libertaria, porque la época que nos tocó vivir como dice el poeta Gabriel Zelaya, la poesía no puede ser inferior a su época y la época que nosotros hemos vivido es de guerra, de tragedia, de conflicto, de miseria, de desespero, de desplazamiento, masacres, torturas, pero también de esperanza… Por eso me he atrevido a desafiar la palabra, desafiar el régimen antidemocrático que posa de democrático para tratar de traerles a ustedes estos mensajes hechos poesía”.

“Mi poesía en estos momentos viene siendo publicada en la Agencia Prensa Rural. También debo reconocer el amplio espacio que nos ha dado el semanario VOZ La verdad del pueblo para dar a conocer la poesía libertaria”.

Alirio Quimbayo dijo como introducción a la lectura de sus poemas: “La verdadera poesía se engendra en el vientre de la mujer, cuando damos un abrazo o una sonrisa, estamos poetizando nuestra realidad y tratando de que los demás tomen esos abismos insondables de la palabra poética”.

Fernando Chele, poeta uruguayo, destacó el carácter de la poesía psicológica, sociológica y social. Destacó la presencia de la juventud en este recital. Sus poemas dieron calor a la friolenta noche.

Diana Olaya, joven poetisa, desgranó sus versos desbocados con ternura y formidable imaginación. “Escribo los poemas para mi deleite, hoy me han invitado a compartirlos, con gusto lo hago”.

Laura Rubio, además artista, dibujó su existencia mágica a través de la palabra poetizada, lo mismo William Giovanni Rodríguez y Jairo Ancízar Mosquera, docente y sindicalista, profundamente humano descarga sus sueños, sus luchas y sus utopías a través de la poesía.

Fue un recital maravilloso del Tolima para Colombia y para el mundo, en momentos en que este país sudamericano propone aclimatar la paz y lucha denodadamente contra unos forajidos del mal llamado Centro Democrático que quieren que la guerra siga cobrando vidas inocentes. Ellos no aman la poesía, no aman la vida, le rinden culto a la muerte que significa la guerra. La paz es poesía libertaria como dice el poeta Edison Peralta González. ¡Viva la poesía, viva la vida, viva la paz con justicia social!