Agencia Prensa Rural
Mapa del sitio
Suscríbete a servicioprensarural

Constancia histórica
Fumigaciones aéreas: atentado contra el medio ambiente y las comunidades del Cauca
 

Al suroccidente de Colombia, en el departamento del Cauca, municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y Patía, el estado colombiano, continúa con su guerra biológica contra el modo de producir, la cultura y los caminos de paz que construye el campesinado colombiano.

Las fumigaciones aéreas del Plan Colombia acaban con la biodiversidad natural y la cultivada por los campesinos colombianos.

Mientras las fumigaciones destruyen la base productiva de la cultura campesina e indígena en los campos colombianos, el gobierno norteamericano anuncia siete años más de financiación del Plan Colombia.

La nueva ruralidad para el campo colombiano es un diseño integral de destrucción de una "vieja" ruralidad, aniquilamiento en el que todos los mecanismos son válidos, incluida la guerra química con tóxicos Monsanto, para la imposición de una nueva ruralidad en la cual el capital mundial invierte por los dividendos económicos y políticos que esto implica.

Dividendos económicos con la industrialización del agro en cultivos de tardío rendimiento, enfocados hacia la producción de biocombustibles y dividendos políticos controlando territorios y comunidades, mediante la actividad productiva agraria encadenada a la gran industria.

Esta nueva ruralidad es una reingeniería social que crea la propiedad privada territorial con la unificación de la propiedad de la tierra, scrificando la diversidad biológica y cultural de nuestra nación y de la humanidad en el altar satánico del capitalismo neoliberal. Un objetivo central de la política de nueva ruralidad que se impone en Colombia es arrancar del control de las comunidades campesinas e indígenas las condiciones en que producen.

Los grandes beneficiados son los grupos económicos transnacionales y los grandes perjudicados son los pueblos del mundo y en particular el pueblo colombiano en cabeza de los campesinos y las comunidades indígenas.

De forma indiscriminada el Plan Colombia fumiga con tóxicos (glifosato), los cuales están afectando los cultivos de pancoger, la salud, reservas naturales y las fuentes de agua de humildes campesinos que se encuentran en la zona.

A pesar de la defensa a ultranza realizada por el gobierno de Uribe Vélez y sus agentes cómplices nacionales e internacionales sobre la precisión, planificación y efectos, del programa de erradicación de cultivos de uso ilícito, mediante aspersiones aéreas en las zonas rurales de Colombia, los campesinos, afrodescendientes e indígenas sufren a diario las consecuencias nocivas de los tóxicos utilizados para tal fin, quedando en la miseria y siendo afectada y gravemente amenazada la salud y sistemas naturales de enorme importancia y fragilidad.

La comunidad campesina e indígena y el pueblo colombiano exigen justicia y dejan constancia histórica de la forma como el estado colombiano a través de sus diferentes estrategias afecta, perturba y arroja a vivir en la miseria al pueblo colombiano.

Estos hechos que a diario se presentan a lo largo y ancho de la geografía colombiana, en contra de ciudadanos colombianos, son desarrolladas por miembros de las Fuerzas Militares y de Policía del estado, y ejecutadas en la plena aplicación de la política de “seguridad democrática” del régimen representado por Álvaro Uribe Vélez, el cual es agenciado y financiado por diferentes planes de intervención del capital mundial.

Responsabilizamos al estado colombiano en cabeza del señor Álvaro Uribe Vélez, al gobernador del departamento del Cauca y a las Fuerzas Militares y de Policía por las violaciones al derecho internacional humanitario y a los derechos humanos que se cometen contra las comunidades del sur del departamento del Cauca y del Macizo y en especial las comunidades de los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y Patía.

Hechos

Viernes 12 de enero

Al suroccidente de Colombia, en el departamento del Cauca, municipio de El Tambo, corregimiento de Baraya, finca la Ensillada, el estado colombiano, apoyado en sus Fuerzas Militares y de Policía, realizó aspersiones (fumigaciones) aéreas indiscriminadas con tóxicos (glifosato) que afectaron cultivos de humildes familias campesinas, entre los que se destacan 15 hectáreas de cultivos de maíz, 2 hectáreas de cultivos de yuca, 3 hectáreas de cultivos de fríjol, 20 hectáreas de pastos naturales y un área aún no determinada de bosque nativo.

Así mismo, se realizaron las aspersiones aéreas (fumigaciones) sobre un área en donde existen tres cabeceras de agua, conocidas como Don Herminio, Las Sardinas y Guanábano.

Jueves 18 de enero

Al suroccidente de Colombia, en el departamento del Cauca, municipio de La Vega, corregimiento de Santa Rita, vereda la Rivera; el corregimiento de El Palmar, veredas El Estoraque y Palmar Centro; y el corregimiento de Los Uvos, veredas de La Guayana y La Llanada, cerca de las 11:00 de la mañana, el estado colombiano, apoyado en sus Fuerzas Militares y de Policía, realizó aspersiones (fumigaciones) aéreas indiscriminadas con tóxicos (glifosato), que afectaron cultivos de pancoger de humildes familias campesinas, dedicadas al cultivo y comercialización artesanal de plátano, maíz, fríjol, yuca, café, caña, pastos, árboles frutales y a la conservación de bosques nativos. De igual forma, en la zona se afectaron fincas orgánicas certificadas por el estado colombiano como productoras de café orgánico.

Así mismo, se realizaron las aspersiones aéreas (fumigaciones) sobre un área en donde existen fuentes de agua, entre las que se destacan la quebrada La Plata, la quebrada El Estoraque y demás afluentes del río Guachicono, tributario del río Patía.

Al suroccidente de Colombia, en el departamento del Cauca, municipio de El Patía, corregimiento de Don Alonso, vereda Zarzal, parcelaciones de La Macana y Chupadero, el estado colombiano, apoyado en sus Fuerzas Militares y de Policía, realizo aspersiones (fumigaciones) aéreas indiscriminadas con tóxicos (glifosato), que afectaron cultivos de pancoger de humildes familias campesinas.

Sábado 3 y domingo 4 de febrero

Al suroccidente de Colombia, en el departamento del Cauca, municipio de Argelia, corregimiento de San Juan del Cucho, veredas Los Mesones (Alto y Bajo) y La Guadua, y el Cañón de Puente Tierra, veredas Puente Tierra, La Floresta, El Plan y Botafogo, el estado colombiano, apoyado en sus Fuerzas Militares y de Policía, realizó aspersiones (fumigaciones) aéreas indiscriminadas con tóxicos (glifosato), que afectaron cultivos de pancoger, de humildes familias campesinas, principalmente dedicadas al cultivo y comercialización artesanal de caña, café, plátano, tomate, fríjol, maíz, papaya, maracuyá y tomate. En la vereda San Juan del Cucho resultaron afectados los cultivos de las fincas demostrativas de la comunidad, que venían siendo impulsadas por el estado colombiano a través de sus programas.

De igual manera fueron afectados lagos en los que se desarrollaban actividades de desarrollo piscícola.

Así mismo, se realizaron las aspersiones aéreas (fumigaciones) sobre un área en donde existen cabeceras o nacimientos de agua en: el nacimiento del río San Juan de Micay y el nacimiento de la quebrada Puente Tierra.

Exigimos

A la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos:
• El cumplimiento de su mandato como veedora para que el estado colombiano cumpla con sus obligaciones constitucionales y con las normas del derecho internacional humanitario.

Al estado colombiano:

• El inmediato cumplimiento de las reiteradas recomendaciones que sobre el respeto y acatamiento de los derechos humanos ha formulado la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y demás organismos internacionales.

• Detener las medidas represivas y el amedrantamiento al que están siendo sometidas las comunidades de los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y El Patía en el departamento del Cauca
• Detener las aspersiones aéreas sobre reservas naturales, fuentes de agua y cultivos de pancoger de los campesinos asentados en los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y El Patía en el departamento del Cauca.

• Garantizar los derechos a la dignidad humana, el trabajo y la integridad física y psicológica de los ciudadanos de los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y El Patía en el departamento del Cauca.

A la Gobernación del Cauca:

• Detener las medidas represivas y el amedrantamiento al que están siendo sometidas las comunidades de los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y El Patía en el departamento del Cauca.

• Detener las aspersiones aéreas sobre reservas naturales, fuentes de agua y cultivos de pancoger de los campesinos asentados en los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y El Patía en el departamento del Cauca.

• Garantizar los derechos a la dignidad humana, el trabajo y la integridad física y psicológica de los ciudadanos de los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y El Patía en el departamento del Cauca.

A la Defensoría del Pueblo:

• Cumplir con su papel institucional de velar por la garantía y el respeto a los derechos constitucionales de las comunidades asentadas en los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y El Patía en el departamento del Cauca.

• Se haga presencia en la zona conformando una comisión de verificación que denuncie y prevenga la violación a los derechos humanos y el derecho internacional humanitario por parte del estado, constatando las denuncias realizadas por los campesinos e indígenas asentados en la zona, con el fin de detener estas agresiones.

Solicitamos

A la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos:

• En el marco del cumplimiento de su mandato, prestar toda su gestión para que las actuaciones del estado colombiano se apeguen a las normas internas y externas que se ha comprometido a respetar y que se inicien las investigaciones a que haya lugar por el desconocimiento de las mismas.

A la comunidad nacional e internacional:

• Exigir al Gobierno Nacional el inmediato cumplimiento de las reiteradas recomendaciones que al respecto se han hecho y el acatamiento de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario formulados por la Comisión de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la OEA y demás organismos internacionales.

• Exigir al Gobierno Nacional el respeto por los derechos a la dignidad humana, el trabajo y la integridad física y psicológica de los ciudadanos de los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y El Patía en el departamento del Cauca.

• Exigir al gobierno departamental en cabeza del gobernador del Cauca, que garantice los derechos a la dignidad humana, el trabajo y la integridad física y psicológica de los ciudadanos de los municipios de Argelia, El Tambo, La Vega y El Patía en el departamento del Cauca.

Instamos a los organismos de derechos humanos y organizaciones populares a mantenerse atentos y alerta ante la crítica situación de derechos humanos que esta afrontando el departamento del Cauca.

Instituciones a donde se deben dirigir
Álvaro Uribe Velez,
Presidente de la República,
Carrera 8 No. 7 -26 Palacio de Nariño Bogotá,
Fax. 5662071,
auribe@presidencia.gov.co

Francisco Santos,
Vicepresidente de la República,
Carrera 8 No.7-57 Bogotá D.C.,
fsantos@presidencia.gov.co

Juan Manuel Santos,
Ministro de la Defensa,
Avenida El Dorado con Carrera 52 CAN Bogotá D.C.,
siden@mindefensa.gov.co,
infprotocol@mindefensa.gov.co,
mdn@cable.net.co

Carlos Holguín Sardi,
Ministro del Interior y de Justicia,
Avenida El Dorado con Carrera 52 CAN Bogotá D.C.,
Fax. 2221874,
ministro@minjusticia.gov.co

Mario Iguarán,
Fiscal General de la Nación,
Diagonal 22B No. 52-01 Bogotá D.C.,
Fax. 570 20 00,
contacto@fiscalia.gov.co,
denuncie@fiscalia.gov.co

Wolmar Antonio Pérez Ortiz,
Defensor del Pueblo,
Calle 55 No. 10 – 32 Bogotá D.C.,
Fax. 640 04 91,
defensoria@defensoria.org.co,
secretaria_privada@hotmail.com

Edgardo José Maya Villazón,
Procurador General de la Nación,
Cra. 5 No.15 – 80F Bogotá D.C.,
anticorrupción@presidencia.gov.co,
reygon@procuraduría.gov.co

Carlos Franco,
Programa Presidencial de Derechos Humanos y de Derecho Internacional
Humanitario.,
Clle 7 N° 5 – 54 Bogotá D.C.,
Fax. 337 46 67,
cefranco@presidencia.gov.co,
fibarra@presidencia.gov.co

Nota: favor remitir al correo redfcifuentes@gmail.com, redfcifuentes@yahoo.com, los oficios y gestiones que adelanten a partir de esta información.