Asociación Campesina del Valle del Río Cimitarra
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El adiós de Erasmo
César Jerez / Viernes 25 de agosto de 2006
 

Murió de una afección cardiaca Erasmo González Olivella, dirigente de la Asociación Campesina del Valle del río Cimitarra en el sur de Bolívar.

Fundador y redactor de la Agencia Prensa Rural. Geólogo de la Academia Estatal Azerbaijana de Petróleos (exURSS). En Bakú obtuvo una maestría en geología industrial de petróleo y gas. Es profesor y traductor de idioma ruso. Realizó estudios de gestión y planificacion del desarrollo urbano y regional en la Escuela Superior de Administración Pública -ESAP de Bogotá. Desde 1998 es miembro de la ACVC. Actualmente coordina el equipo nacional dinamizador de Anzorc. Investiga y escribe para diversos medios de comunicación alternativa.

Era un hombre de pocas palabras, un costeño de agua dulce, atípico, afligido por el dolor que vio toda su vida en las montañas verdes del sur de Bolívar. Gozaba de una parca especie de humor negro que solía acompañar del apunte sarcástico, oportuno, que alegraba ese ambiente cargado de miedo y esperanza que respiran los campesinos de Colombia.

Todos los días a la madrugada, en el momento más exquisito del sueño de un citadino renuente a madrugar, con el canto de su gallo fino y de todos los gallos de Alto Cañabraval, repetía el ritual del fuego de leña y el café en aguapanela. Era la primera reunión del día, generalmente para hablar de la guerra, de la asociación campesina, de las tareas, de los problemas y de la picaresca cotidiana.

Fue un hereje que vivió una carrera permanente por la vida, siempre por delante de sus perseguidores. Una vez fue alcanzado, atado, secuestrado por varios días, sometido al macabro juego de las preguntas de siempre bajo la sombra de una pistola. Salir vivo de la muerte de los sicarios le implicó un exilio rural, estar siempre al tanto de las malas noticias de los represores, presto a sobrevivir.

Se quedó por ahora el arroz sin quien lo trille. Nos quedamos sin un compañero, un camarada, un amigo. Quedan sus hijos, su ejemplo. Queda todavía casi todo por hacer en esta región y este país destrozado. ¡Adiós, Erasmo!