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Derechos Humanos está deteriorando en El Magdalena Medio mientras que E.E.U.U. considera un TLC
Equipos Cristianos de Acción por la Paz / Domingo 4 de septiembre de 2011
 

Mientras que Los Estados Unidos considera un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Colombia, la situación de los derechos humanos en la región del Magdalena Medio se ha deteriorado dramáticamente, llegando auna masacre en el Corregimiento de El Dorado el 17 de agosto.

La Cámara de Representantes y el Senado de Los Estados Unidos probablemente votará por el TLC cuando regresen de su receso del Congreso. Washington cree que ahora es el momento para avanzar en el acuerdo porque según ellos la situación de los derechos humanos en Colombia está mejorando y están alabando la aprobación del Plan Laboral, que no se ocupa de la violencia generalizada contra los campesinos y mineros.

Sin embargo, los hechos sobre el terreno de la región del Magdalena Medio cuentan otra historia. Una ola de violaciones de derechos humanos, asesinatos, masacres han sacudido la región. Por ejemplo, en la ciudad de Barrancabermeja, A partir de 13 de agosto al 18, el Espacio de Trabajadores y Trabajadoras de Derechos Humanos documentó dos asesinatos, dos desapariciones forzadas, cinco intentos de asesinato y el secuestro de tres trabajadores contratados.

Por otra parte, las comunidades y mineros que viven en la cordillera de la Sierra de San Lucas también han sido atacados. Esta región es rica en recursos naturales como el oro y con el precio del oro subiendo, las compañías multinacionales están buscando más concesiones en la región y se benefician de un TLC con Colombia. Un defensor de los derechos humanos dijo que, "Estamos enfrentando una ola de violencia que no había sido visto desde la llegada de los AUC a finales de los 90.

A partir de noviembre hasta agosto de este año, Fedeagromisbol que es una federación principalmente de los pequeños mineros y campesinos a lo largo de toda la Sierra de San Lucas en el Sur de Bolívar, ha documentado que las poblaciones han sido víctimas de dieciséis asesinatos y veinte casos de abusos y el acoso en la región.

17 de agosto marca la culminación de estos abusos en contra de las comunidades mineras y campesinas. Alrededor de las 7 pm, veinte hombres armados entraron al caserío Zinc, que forma parte del corrimiento de El Dorado en el municipio de Montecristo, Bolívar y se identificaron como las Águilas Negras que es un grupo paramilitar conocido. Ellos reunieron a la comunidad y asesinaron a Pedro Sierra, un campesino. A continuación, les torturaron cortando las lenguas de Iván Serrano, propietario de una tienda local, y Luis Albeiro Ropero, un joven minero, antes de matarlos. Todo esto ocurrió mientras el Ejército Colombiano estaba a sólo veinte minutos del sitio.

El 21 de agosto, las organizaciones locales de derechos humanos, Fedeagromisbol y Los Equipos Cristianos de Acción por la Paz, entre otros viajaron a la región para investigar la masacre. En el camino, recibieron una llamada que el grupo paramilitar aún estaba presente en la comunidad, cuatro días después de la masacre. La comisión de investigación no pudo llegar a la comunidad ni los acompañantes, porque el gobierno colombiano no podía garantizar la seguridad de cualquier persona que está entrando en la región.

Como con la mayoría de las violaciones de los derechos humanos en Colombia, se están cometiendo con la complacencia de la fuerza pública y a la vez es un gobierno que está presionando por un Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos. Lamentablemente, la masacre de Casa Zinc no es una rareza. La mayor parte de la violencia aterradora ocurre con complicidad de las Fuerza Pública o con ellos a solo de veinte minutos. El gobierno de EE.UU. no puede avanzar en el TLC afirmando que la situación de los derechos humanos ha mejorado cuando la realidad en el terreno indica lo contrario.