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10 Años es demasiado: ¡Día de Acción Contra Guantánamo!
Radio Nacional de Venezuela / Miércoles 11 de enero de 2012
 

El 11 de enero de 2012 es el 10° aniversario de la apertura de Guantánamo. Una coalición muy grande de organizaciones: Center for Constitutional Rights, Code Pink, No More Guantánamos, Pax Christi Physicians for Human Rights, Torture Abolition and Survivors Network, Voices for Creative Non-Violence, War Criminals Watch, War Resisters League, Witness Against Torture, Amnesty International USA y El Mundo No Puede Esperar – están organizando una manifestación muy grande en Washington DC y acciones de solidaridad en otras ciudades para pedir responsabilidades por las torturas, detenciones ilegales y otras violaciones de los derechos humanos cometidas por el gobierno de los Estados Unidos en nombre de la seguridad nacional. Y para exigir:

El cierre de Guantánamo acabando con las detenciones ilegales y las comisiones militares; Acabar con la tortura y su impunidad; Acabar con las detenciones ilegales en Bagram y todos los centros de detención de los EEUU; Acabar con la Islamofobia y la discriminación; Apoyar a todos los detenidos para recibir un juicio justo, o para que se les mande a otros países donde se respetarán sus derechos humanos.

El objetivo principal en DC es hacer una cadena humana de 2,771 personas en monos naranjas, desde la Casa Blanca hasta el Capitolio, representando a los detenidos sin cargos o juicio justo en Guantánamo y Bagram. Cantaremos, llevaremos pancartas, no nos callarán.

Algunas Historias de Guantánamo

Las historias que leimos en la página web de Andy Worthington sobre los prisoneros de Guantánamo, nos escandalizaron, consternaron y enfermaron. Historias de pastores de cabras, carpinteros, granjeros, que al ir a comprar piezas para el tractor, se encontraron en las cercanías de un ataque, con tropas de los EEUU uniformadas con chaquetas verde oliva que se venden en muchas tiendas. Historias de personas detenidas al ser señaladas por sus bandas rivales. Historias de personas que se vendieron a los americanos por la recompensa ofrecida por “terroristas.” Historias de trabajadores del gobierno de Karzai detenidas, golpeadas, y enviadas a Guantánamo por años. De alguna manera son historias de errores, incompetencia, y exceso de celo por parte de los servicios secretos y de los militares de los EEUU. Pero éso sería negar los horrores reales que se ha inflingido en los cuerpos y en las mentes de los prisioneros cuando se ha hecho una burla de las leyes y de decencia humana.

Está la historia del residente inglés, Shaker Aamer, -vendido por recompensa- y todavía en Guantánamo sin haber sido acusado y aunque técnicamente “autorizado para ser puesto en libertad” desde el 2007, ha estado incomunicado regularmente durante su tiempo en Guantánamo – incluyendo los dos últimos años.

Shaker Aamer, ahora de 43 años, fue detenido en diciembre 2001 en Afganistán después de viajar allá con su familia para organizar ayudas con proyectos humanitarios, incluyendo una escuela para niñas y perforaciones de pozos. Él, es un individuo extremadamente carismático, que ejerció tal influencia en sus compañeros de prisión, animándoles a luchar por sus derechos, que algunas autoridades de los Estados Unidos, le llamaron “el Profesor,” y decidieron, erróneamente, que tenía que tener algún tipo de relación con al-Qaeda.

¿Porqué Aamer está todavía en Guantánamo? Según Andy Worthington – y otros reportes independientes – se ha llegado a la conclusión, por varios años, de que él todavía está detenido porque es una persona elocuente, carismática, el principal defensor de los derechos de los prisioneros, y porque sabe demasiado; este miedo está confirmado cuando él declaró que en la noche del 9 de Junio, 2006, cuando otros tres prisioneros murieron en Guantánamo en extrañas circusntancias (las autoridades declararon que fue suicidio, mientras que soldados que estaban presentes sugirieron que los hombres pudieron haber sido asesinados), él también fue torturado y estuvo muy cerca de su muerte.

Clive Stafford Smith, director de Reprieve, un grupo de activistas legales de Londres, visitó a Aamer recientemente y el 23 Noviembre reportó que “no pienso que sea exagerado decir que “se está muriendo lentamente en Guantánamo Bay.”

Abdullah al-Yafi es del Yemen. Un muslim que escuchó en muchas ocasiones durante años, la llamada de los líderes religiosos de las mezquitas para ir a Afganistán a enseñar el Corán. Uno de esos líderes, Sheikh Muqbil al-Wadi, fue el que más impacto le hizo. Una búsqueda en Google revela que Sheikh Muqbil al-Wadi se declaró en contra de Osama bin Laden, a quién acusó de usar el dinero para comprar armas, no para su religión, fomentando partidarios y divisiones, entre otras cosas. No instigó a Abdullah al-Yafi para afiliarse con bin Laden y no hay evidencia de que lo hizo.

Lo que el dijo que hizo, después de pensarlo mucho para tomar esa decisión tan difícil, fue vender su granja en Yemen para ir a Afganistán a enseñar el Corán. Llevaba viviendo allá más de dos años cuando la invasión de los EEUU. Como muchos civiles, huyó de los bombardeos, yendo con un grupo de árabes y un guía hacia la frontera con Pakistán. El viaje fue angustioso entre las bombas y los cazadores de recompensas buscando árabes.

Cuando llegaron a la frontera, él, fue detenido por los guardias fronterizos/cazadores de recompensas que lo vendieron a la custodia de los Estados Unidos. Lo mandaron a Guantánamo donde ha sido torturado y donde todavía está en prisión después de todos estos años.

EEUU ha publicado declaraciones hechas por otros prisioneros bajo tortura diciendo que al-Yafri fue “visto” en un campamento en Kandahar y que tiene alguna conexión con bin Laden. No hay ninguna evidencia creíble que ningún tribunal pueda admitir que Abdullah al-Yafi es alguien diferente de lo que él dice que es.

Abdullah al-Yafi participó en una huelga de hambre muy larga de los prisioneros en el 2005 en la que los soldados americanos encadenaron a los prisioneros en sillas y les obligaron a alimentarse a través de sus narices con tubos sin desinfectar. Al-Yafi dijo pesaba 165 libras cuando llegó a Guantánamo y que su peso bajó a 109 libras como consecuencia de la huelga de hambre.

A pesar de que Abdullah al-Yafi fue autorizado para ser puesto en libertad por un juez en abril 2007, él, es uno de 26 yemenies que el “Comité de Revisión de Guantámo ” de Obama, determinó que deberían permanecer detenidos indefinidamente sin acusaciones o juicio.